
Jugar de tú a tú ante un rival de Primera FEB y de las dimensiones del Valladolid es muy complicado, pero el Clínica Ponferrada tuvo la personalidad suficiente para hacerlo. Es cierto que los de Oriol Pozo volvieron a caer en la Copa España, pero las sensaciones cada día son mejores y parece que van a llegar a la final de la Copa de Castilla y León y al inicio de liga como un ciclón.
Un partido igualado de principio a fin que ya en el primer cuarto avisó de lo que iba a ser durante los 40 minutos. Un gran primer cuarto dejaba un 12-15 para los pucelanos y en el segundo cuarto entre Moncanut por dentro, Hierrezuelo y Harguindey auparon a los bercianos y como no con el gran partido de Rasmus Blak. Las sensaciones eran mejores que el resultado.
Rasmus Blak fue el mejor de los bercianos con 17 puntos y 6 rebotes, en una remontada que al final no se pudo dar
Recordad que los visitantes son un equipo de Primera FEB, una categoría más, incluso luchan por ese ascenso a ACB, por lo que son complicados.
Tras la reanudación llegó lo mejor del Clínica Ponferrada apretando en cada acción, haciendo correr al Valladolid y llegando a ponerse 3 abajo con un gran triple de Ezequiel Herrera que hacía rugir al Lydia Valentín.
Los minutos iban pasando y a los de Oriol Pozo todavía le quedaban pilas para más, tanto que llegaron a empatar, incluso a remontar el partido y ponerse por delante en el marcador por primera vez desde el inicio del encuentro. 22-11 en el tercer cuarto y todo listo para el final.
Quizás en el peor momento fue cuando fallaron las fuerzas y eso hizo que se llegase al final con un sabor agridulce, pero con la valentía y la personalidad de haberlo intentado hasta los últimos minutos. Gran partido en una temporada que se presenta ilusionante.
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