
El Clínica Ponferrada ya sabe lo que es ganar en la Copa España. El conjunto de Samuel Conde se llevó el partido por 79-70 ante Marín en un encuentro mucho más exigente de lo que reflejaba la diferencia de categorías. Como referente del conjunto berciano a destacar el espectacular partido de un Jacobs, que anotó 20 puntos y dos triples decisivos en los últimos dos minutos, y al ilusionante regreso de Okeke, que apenas unas horas después de aterrizar en El Bierzo volvió a vestir la camiseta blanquiazul con siete puntos y muy buenas sensaciones.
El estreno oficial en el Lydia Valentín comenzó con buen pie para los bercianos. La energía de Ijeh en la pintura y el acierto exterior de Choithramani, Skutyelnik y el propio Okeke permitieron al Clínica abrir una primera ventaja de siete puntos. Los locales encontraron fluidez desde el perímetro y cerraron el primer cuarto con un esperanzador 23-16, culminando un parcial de 8-0 que parecía encarrilar el choque.
Sin embargo, Marín demostró por qué había competido la semana anterior ante la Cultural. El conjunto gallego arrancó el segundo periodo con un 0-10 que dio la vuelta al marcador gracias al acierto de Antón Bouzán y Nkaloulou. Cuando aparecieron las primeras dudas, Choithramani volvió a asumir responsabilidades desde el triple y Jacobs comenzó a sacar su faceta ofensiva para poner de nuevo por delante a los suyos. Ocho puntos consecutivos del estadounidense permitieron a los bercianos marcharse al descanso con una renta de diez puntos (44-34).
Jacobs decidió la primera victoria berciana en la Copa con 20 puntos y dos triples decisivos en los minutos finales y con el marcador muy apretado
La reanudación volvió a complicarlo todo. Un parcial de 0-7 redujo rápidamente las diferencias y Marín llegó a colocarse a un solo punto con el 48-47, aprovechando varias pérdidas y el desacierto ofensivo local. En ese momento aparecieron los secundarios: el debutante Carlos Hurtado convirtió desde el tiro libre, Juanjo Bravo y Skutyelnik mantuvieron la calma desde la personal y la intensidad de Yimbu dio oxígeno a un equipo que sufría para controlar el ritmo del encuentro. Dos nuevos triples de Choithramani permitieron afrontar el último cuarto con un ajustado 62-57.
El desenlace fue una batalla de nervios. Bouzán volvió a castigar desde el perímetro hasta situar el 62-60, y cuando Castaño anotó el 71-70 con menos de dos minutos por disputarse, el fantasma de la remontada sobrevoló el Lydia Valentín. Entonces apareció Jacobs. El estadounidense firmó dos triples consecutivos de enorme dificultad, prácticamente desde ocho metros, que rompieron definitivamente el partido.
Con este primer triunfo, el Clínica Ponferrada mantiene vivas sus opciones de clasificación en el Grupo B de la Copa España, que se decidirán la próxima semana en el derbi en León ante la Cultural Leonesa.
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