Jugar contra esta Ponferradina no es fácil para nadie, por el nivel de intensidad, la agresividad y el gran bloque bajo que que forman los de Mehdi Nafti, llegando a desquiciar a los rivales. Una fórmula que le salió a la perfección ya en las semifinales ante el Atlético Madrileño, donde Luque terminó expulsado por agresión y en la vuelta los jóvenes rojiblancos caían contínuamente en las trampas blanquiazules.
Algo de lo que precisamente se quejó Fernando Torres, técnico del filial rojiblanco, tanto en la ida como en la vuelta y repitió Fredi Álvarez, técnico del Celta Fortuna, sin haber todavía pisado El Toralín. «Será un partido donde habrá que tener muchas cosas en cuenta, una de ellas el arbitraje. Lo que se les permita, viendo las semifinales, será determinante, pero sabemos qué partido vamos a hacer». Destacando además: «tenemos que ir a los nuestro, sabemos el tipo de partido que nos esperaba y más viendo los antecedentes con los dos de la Ponferradina o el del Sabadell ante el Castilla, que hicieron una encerrona antes de los partidos aprovechando que tenían delante un filial y piensan que la juventud es fácil de desquiciar, pero nosotros trabajamos mucho en eso».
Y no es mentira decir que esta Ponferradina es intensa y experimentada en estas situaciones, pero el Celta Fortuna tampoco está muy lejos. Porque el filial celeste vio durante la liga regular un total de 9 rojas, varias de ellas directas por agresión, y un total de 100 amarillas, que si se le suman las 6 de ‘playoff’, si en dos partidos, hacen un total de 106.
Son los gallegos el equipo de los cuatro que quedan en la promoción de ascenso, Zamora, Sabadell y Ponferradina, el que más amonestaciones ha visto con un total de seis, solo cinco en el partido de ida ante el Europa y siendo uno de los equipos durante la temporada que más tarjetas rojas provocaban a los rivales, por lo que, si los partidos ante el Atlético Madrileño parecieron intensos, agresivos y con muchos duelos, este además de ser una final, no será menos.