Celta B 0 - Astorga 1: 'Barreiro le sienta muy bien al Astorga'

Los maragatos logran sus tres primeros puntos de la temporada venciendo en un campo en el que ya ganaron la temporada pasada en un partido muy sufrido

J. A.
05/09/2015
 Actualizado a 07/09/2019
El Astorga logró vencer de nuevo en Barreiro. | FARO DE VIGO
El Astorga logró vencer de nuevo en Barreiro. | FARO DE VIGO
En la que aún es su segunda temporada en la Segunda División B, el Atlético Astorga puede contar ya con un campo talismán más allá de La Eragudina en la categoría. Barreiro, el coqueto estadio que acoge los partidos del filial del Celta de Vigo, es sinónimo de victoria para los maragatos. Lo lograron ya el año pasado y lo han vuelto a hacer este, por la mínima y sufriendo hasta más allá incluso de lo que marcaba el tiempo que a priori señalaba el final del partido. 

Álvaro García Moreno parecía dejar claro que no pensaba renunciar a la idea de equipo que había venido presentando en las dos primeras jornadas a pesar de los malos resultados. Solo dos pequeños ajustes, la presencia de Roberto Puente en punta de ataque tras el final de su turno de verano que le obligaba a trabajar los fines de semana (cosas del fútbol modesto) así como la de Lago en una sorprendente posición de extremo que parecía dejar a las claras qué fútbol iba a buscar el Astorga ante un filial que llegaba al partido tras vencer allí mismo al Racing y empatar en el Reino de León.

David Bandera anotó el gol de la victoria tras una gran jugada de Juanra y alargó así su racha, con tres tantos en tres partidos Sin embargo, ese teórico favoritismo no se plasmó en los primeros minutos de partido, en los que se vio un tira y afloja por ver quién se hacía con el control del partido. El Astorga no se metía ni mucho menos atrás y buscaba el área de Iván cuando podía mientras que el Celta B, con Borja Iglesias como eje de todos los movimientos, llegaba también tímidamente y sin peligro a la portería de nuevo defendida por Ricky Alonso.

Un partido peleado en el centro del campo y en el que parecía que el que hiciera un gol podía llevarse el gato al agua. Leyó muy bien la situación el Astorga, que prácticamente en la única ocasión que tuvo en todo el partido logró marcar un gol que a la postre le daría el partido.

Lo hizo cuando el partido rozaba la primera media hora de juego gracias a una excelente jugada del lateral Juanra, que se aprovechó de la posibilidad que Lago dejaba de actuar casi como carrilero, irse de dos rivales y cuando llegaba a la línea de fondo poner el balón en el punto de penalti para que David Bandera batiese a Iván y adelantara a los maragatos. El capitán lograba así su tercer tanto en los primeros tres partidos después de un inicio de liga convulso más por temas fuera del campo que dentro a los que ha respondido como debe, con goles.

A partir de ahí, y como todo hacía presagiar, el Astorga dio un paso atrás y se dedicó a defender la hora que restaba de juego el resultado. El Celta B comenzó a asediar la portería de Ricky Alonso, que cuajó una excelente actuación y fue el más destacado no dejando que los celestes llegaran con claridad y desbaratando dos opciones de Borja Iglesias y Goldar. Sin embargo, sí que tuvieron una opción manifiesta de empatar el partido antes del descanso, pero Julio Alonso regaló un mano a mano al meta asturiano para dejarla en nada.

Así se llegó por tanto al tiempo de descanso, que dejó tiempo para reflexionar sobre lo que a buen seguro iba a ser un segundo acto con un guión aún más marcado que los últimos minutos del primero.

El colegiado expulsó a Pape en la recta final y anuló dos tantos a los celestes, el último de ellos en la última jugada del partido Y así fue, el Celta B echó el todo por el todo para tratar de empatar encerrando al Astorga en su campo. Los maragatos, muy ordenados atrás, no pudieron evitar que la propia inercia del partido dejase más de una ocasión para los locales, pero sí las minimizaron y supieron resolverlas con eficacia y también aliados con una pizca de esa imprescindible suerte que hace falta en el fútbol.

Álvaro García Moreno dio entrada a Fa por Víctor Andrés para tratar de asegurar un poco más la medular y buscó con Dani Pevida una posible contra que matase el partido y que finalmente nunca llegó.

En esas, los esfuerzos se centraron como no podía ser de otra forma en la parcela defensiva, que fue todo un cerrojo a pesar de la calidad de los hombres de arriba del Celta B, muchos de ellos con presencia más o menos regular en entrenamientos e incluso partidos con el equipo de Primera.
Uno de ellos, que debutara en la máxima categoría aunque en las filas del Rayo, Rubén Ramiro, estrelló un balón en el larguero que hacía temblar la portería maragata y dejaba a las claras las intenciones celestes.

El Astorga aguantaba estoicamente hasta la recta final del partido, en la que el árbitro pasó a ser el protagonista afortunadamente favoreciendo los intereses maragatos. Primero anulaba un tanto a Borja Iglesias con el filial entregado ya al ataque para después expulsar, quizás muy rigurosamente a Pape y poner de cara el partido para los verdes.

Sin embargo, no terminó ahí un sufrimiento que se alargó hasta más de seis minutos sobre el tiempo reglamentario. En la última jugada del encuentro, el colegiado volvía a anular un tanto a Borja Iglesias, esta vez por fuera de juego que permitía respirar por fin al Astorga y ver reflejado de una vez por todas en un marcador su ascendente trayectoria, mirando ya la liga de otra forma.

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