Hasta llegar a la Universidad, María Casado no había jugado a rugby. Apenas una década después, lo hará y en unos Juegos Olímpicos. Es la magia del deporte vivida en sus propias carnes por esta leonesa que nació hace 30 años enValencia de Don Juan y que este fin de semana selló con España su clasificación para Río de Janeiro en el Preolímpico celebrado en Dublín.
Tras ganar a China, Kazajistán y Rusia, el combinado español de rugby a siete se ganaba el billete para el estreno de este deporte en una cita olímpica; y en ella no faltará la jugadora del Blagnac-Saint-Orens de la máxima categoría francesa, pues es una de sus integrantes más destacadas.
Aún en una nube, Casado asegura que «no lo tengo aún asimilado, es un subidón y piensas ‘guau’ voy a los Juegos, pero aún no he asimilado la grandeza de lo logrado. Es un sueño hecho realidad, algo por lo que llevas mucho trabajando y que ahora se ve cumplido, pero quizá no sea consciente de lo que supone hasta que llegué allí o cuando piense en ello dentro de unos años».
La coyantina, que reconoce que era «de las que desde pequeña veía siempre las olimpiadas», apunta que supone «la culminación de una carrera deportiva, si llegas ahí es que has tocado techo. No obstante, eso no quiere decir que ya no quieras bajar, quieres seguir ahí, porque es una sensación indescriptible».
«El objetivo en los Juegos es intentar entrar entre las ocho primeras, para tener diploma y mantener las becas ADO» Todo tras un Preolímpico en el que sabían que «no iba a ser fácil. Teníamos con nosotras un psicólogo y nos insistía en que partido a partido, que éramos favoritas junto a Rusia pero no podíamos focalizarlo todo en el partido contra ellas. Así lo hicimos y con eso y el gran trabajo en equipo logramos el objetivo».
Un gran éxito para el rugby español que ha provocado un tremendo número de felicitaciones para María, que sigue en tierras irlandesas y apunta entre risas cómo «cada vez que me entra el wifi se me colapsa el móvil, empieza a echar humo. Pero se agradece, ya iré respondiendo poco a poco a todo el mundo...».
Felicidad inmensa que, no obstante, pega mucho con el carácter y la filosofía de esta leonesa, que apunta que «me gusta salir al campo siempre con una sonrisa, cuando disfrutas con lo que hacessiempre es todo más sencillo, es algo que yo siempre las digo a mis compañeras».
«Me gusta salir al campo siempre con una sonrisa, cuando disfrutas con lo que haces todo es más sencillo» Eso sí, una vez que están ya en los Juegos, no renuncian a nada. «El objetivo de la temporada era mantenernos en las Super Series y estar en los Juegos. Pero ahora que lo logramos, queremos estar entre las ocho primeras, para poder tener diploma y mantener la Beca ADO que son claves para para que todo el mundo pueda continuar jugando y entrenando, y que este deporte se siga desarrollando. ¿Una vez que lo consiguiéramos? Pues cuanto más arriba mejor claro...».
Sólo vivir la experiencia será ya algo inolvidable. E imposible de pensar para alguien que empezó tan tarde a jugar. «Si hará sólo ocho o nueve años, empecé en El Albeitar al llegar a la ULE», rememora Casado, que no oculta cómo «este año en Francia, cuando mis compañeras me cuentan que llevan jugando desde los 8 o 9 años, pues me da envidia, porque no es lo mismo aprendértelo rápido para mejorar que hacerlo así... pero también es cierto que muchas de las jugadoras de la selección están igual que y es un orgullo que aún así, a base de trabajo, hayamos llegado hasta aquí».
Ala en Francia, en el rugby a siete ocupa casi todas las posiciones de tres cuartos, pues también ejerce de apertura o medio melé. Una polivalencia que ayuda a hacerla indiscutible en la selección. Río de Janeiro espera a María Casado.
Casado: "Aún no asimilé la grandeza de lo logrado, he cumplido un sueño"
La jugadora leonesa de rugby, que logró su clasificación para Río, señala que es "la culminación de una carrera deportiva, llegar a los Juegos es tocar techo"
28/06/2016
Actualizado a
11/09/2019
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