Cartagena 1 - Ponferradina 2: 'Una remontada que vale medio pase'

La Deportiva conquistó Cartagonova gracias a los tantos de Ríos Reina y Yuri y dejó encarrilada la eliminatoria

Alejandro Cardenal
09/06/2019
 Actualizado a 18/09/2019
Isi pelea un balón aéreo con un defensor albinegro. | LOF
Isi pelea un balón aéreo con un defensor albinegro. | LOF
Ríos Reina evitó el ‘déjà vú’. La Deportiva logró una victoria en Cartagonova (1-2) que vale medio pase a la final del ‘playoff’ en un partido en el que los bercianos mostraron la personalidad y la ambición de un candidato al ascenso, pero que al igual que sucedió en Cornellà, estuvo a punto de no valer para nada.

Y es que pese al buen inicio de partido de la Ponferradina y el carrusel de ocasiones de Bravo, Kaxe y compañía, fue el Cartagena el que se adelantó en el marcador y hasta que el lateral no se sacó de la chistera un golazo de falta ya en la segunda mitad, los de Jon Pérez Bolo parecían condenados a volver a recurrir a la heroica en El Toralín.

El tanto fue un torpedo en plena línea de flotación de un Cartagena que se fue del partido y acabó desquiciado. Elady confundió a Isi con un saco de boxeo y dejó a los albinegros en inferioridad numérica en el último cuarto de hora, lo que aprovechó Yuri para poner a la Ponferradina con pie y medio en la siguiente eliminatoria y silenciar un estadio que tuvo que izar la bandera blanca ante un rival que fue muy superior.

Y es que al margen de algunos tramos de dudas tras el tanto de Rubén Cruz, los visitantes siempre llevaron la batuta del encuentro y obligaron al Cartagena a encerrarse en su área pese a las más de 14.000 gargantas y un ambiente de Primera División que trataron de llevar en volandas a su equipo.

Ante semejante olla a presión, la Deportiva no solo no se amilanó, salió dispuesta a jugarle de tú a tú a los locales y fue la primera en merodear por el área rival.

Cuando parecía que la Deportiva perdía la fe, Ríos Reina silenció Cartagonova con una falta magistralHasta tres ocasiones claras tuvo Bravo en los diez primeros minutos. En la primera, tras una prolongación de cabeza de Kaxe, el extremo, con todo a su favor en el segundo palo, remató mordido un balón que salió muy cerca del poste derecho. En la segunda Mata evitó que el ex del Adarve se plantase delante de Joao Costa y en la última, tras ‘caracolear’ en la frontal, volvió a rozar el gol con un disparo raso que salió lamiendo el poste.

El ‘hat-trick’ de sustos de Bravo fue un jarro de agua fría para un Cartagonova que venía de ver como su equipo arrollaba en un abrir y cerrar de ojos al Castilla y tardó en digerir el monólogo berciano durante los primeros compases de partido.

Rubén Cruz devolvió la voz al Cartagena. En el primer acercamiento con peligro de los de Gustavo Munúa tras más de veinte minutos sin apenas salir de su campo, el ariete se plantó ante Manu García tras un eslalon maradoniano de Santi Jara y batió al cancerbero con un disparo seco.

¿Merecían los locales el gol? Ni lo más mínimo. ¿Fue injusto? Rotundamente no. No hay mayor virtud en el fútbol que saber adaptarse a cualquier tipo de situación y los albinegros, ante el dominio territorial de la Ponferradina, optaron por esperar su momento, acumularon efectivos en defensa y buscaron su oportunidad al contragolpe, un planteamiento que se acentuó tras el tanto.

Así, mientras los de Bolo acumulaban posesiones estériles, Elady, Cruz y Jara a punto estuvieron de aprovechar los espacios a la espalda de la zaga berciana, que sufrió ante la efectividad y el juego directo del Cartagena.

Conscientes de que encadenando combinaciones en horizontal y con circulaciones demasiado previsibles no iban a llegar muy lejos, los bercianos aprovecharon el paso por vestuarios para serenarse y tratar de volver a ser el equipo del arranque del choque.

Con Son e Isi mucho más participativos, la Ponferradina recuperó verticalidad en los primeros minutos del segundo acto, aunque seguía sin encontrar ese último pase que derrumbase la resistencia local.

Y cuando lo encontró, volvió a fallar la definición. Si en el primer acto fue Bravo el que mandó al limbo las mejores ocasiones, en el segundo Kaxe tampoco estuvo fino y con todo a su favor, se durmió en el control y desaprovechó un mano a mano.

Entonces apareció Ríos Reina. Cuando parecía que la Deportiva empezaba a perder la fe, el lateral silenció Cartagonova con un saque de falta magistral que se coló por la escuadra y dejó tocado a los locales.

Elady se encargó de hundirlos. El héroe de la remontada ante el Castilla se convirtió en villano tras dejar a su equipo con diez con tras una entrada brutal a Isi y dio comienzo a la recapitulación de un Cartagena que bajó los brazos.

Yuri, curtido en mil batallas, no desaprovechó la oportunidad y a cinco minutos del final, tras la enésima internada de Son, marcó un tanto que puede valer una eliminatoria.
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