Carlos Hugo: «Voy viviendo sueños y el Barça ha sido una parte más del camino»

El leonés hace balance de su paso por el cuerpo técnico del filial blaugrana tras ser destituido

Jorge Alonso
12/02/2015
 Actualizado a 18/09/2019
Carlos Hugo, a la derecha, en un entrenamiento del filial del F.C. Barcelona mientras Eusebio da instrucciones. | F.C. BARCELONA
Carlos Hugo, a la derecha, en un entrenamiento del filial del F.C. Barcelona mientras Eusebio da instrucciones. | F.C. BARCELONA
Cuando Carlos Hugo (León, 1973) dio sus primeros pasos como entrenador en el campo de fútbol de La Granja con solo 19 años seguramente no imaginaba que un tiempo después iba a acabar en una de las ‘fábricas’ de jugadores más grandes del mundo como pieza clave del cuerpo técnico del filial de uno de los equipos más grandes del mundo, el F.C. Barcelona.

El lunes esa etapa tocó a su fin después de tres temporadas en el equipo ‘B’ blaugrana de la mano de Eusebio Sacristán, el mítico jugador de Valladolid, Barça o Celta que encontró en su paso a los banquillos a su gran aliado. Le conoció después de que el leonés cuajara una excelente actuación en el banquillo de la selección de Castilla y León de fútbol, donde estuvo junto a otro miembro del ‘dream team’, el también leonés Juan Carlos Rodríguez.

De ahí tomó de forma magistral los mandos de un Puente Castro que fue capaz de competir contra todos los rivales de la División de Honor y al que volvería años después tras pasar por el banquillo de la Gimnástica Segoviana en Tercera, como ayudante de Onésimo en un Huesca que logró el ascenso a Segunda, en el primer contacto con Eusebio en el Celta y en el departamento de ‘scouting’ del Villareal. Ahí volvió a recibir la llamada del técnico vallisoletano para comenzar una aventura en el Barcelona B que se terminó el lunes.

Pocos meses después de lograr el mejor puesto de la historia del filial siendo terceros en Segunda División, los resultados no han acompañado y tras la derrota por 4-0 en Zaragoza del domingo la Junta Directiva que dirige Josep Maria Bertomeu le comunicó al cuerpo técnico su decisión de prescindir de ellos. El equipo se queda a dos puntos de los puestos de descenso en un equipo con el que «no se ha tenido paciencia».

–¿Con qué sensación te vas del equipo tras la destitución?
– Si te dejas llevar por el momento la sensación es de tristeza, pero haciendo un análisis más global la verdad es que solo puedo estar muy orgulloso y satisfecho de lo que hemos hecho estas temporadas. He aprendido muchísimo con mucha gente con la que he ido creciendo y mejorando y queda una sensación de haber disfrutado de algo extraordinario en un club espectacular y con un nivel de futbolistas y de medios que difícilmente puedes tener en otro sitio.

–Pero lo cierto es que se van a mitad de temporada cuando los resultados el año pasado fueron muy buenos
– El fútbol no tiene memoria y al final lo que cuenta es lo último. Es verdad que el año pasado hicimos la mejor temporada de la historia del filial del Barça y también es cierto que a estas alturas el año pasado solo teníamos cinco puntos más que esta temporada. El resultado del fin de semana fue demasiado abultado y al final eso ha pesado. De todas formas estamos muy contentos de lo que hemos logrado y porque sabíamos que este equipo iba a ir para arriba.

–¿Qué significa para un entrenador trabajar en el Fútbol Club Barcelona? ¿Es un sueño cumplido?
– Más que un sueño cumplido es un paso más del camino. Digamos que voy viviendo sueños y estoy seguro de que lo mejor está por llegar. Cada día que pasa te preparas para ser mejor entrenador y sientes que es así, por lo que lo vivido estos años ha sido precioso.

«El Tata tenía una buena idea futbolística, pero venía de un mundo completamente distinto y no lo tuvo fácil» – ¿Cómo es la relación con el primer equipo en un club como el Barça?
– Bueno, nuestra función es dedicarnos a lo nuestro pero está claro que en un equipo como el Barça donde la cantera tiene la importancia que tiene y salen tantos jugadores del filial para el primer equipo el vínculo con el cuerpo técnico es muy importante para hablar de los jugadores que pueden subir, quién era mejor que se quedase en el filial... En este tiempo que he estado en el Barça se ha dado la circunstancia de que han pasado por muchos motivos cuatro entrenadores diferentes por lo que hemos compartido trabajo con gente de mucho nivel que te aporta distintas cosas y así se ha visto con los muchos jugadores que han subido al primer equipo y que es algo que quizás no se cuenta como resultados pero que al final en un filial es el fin último del equipo.

– ¿Y esos entrenadores influyen en la forma que tiene el filial de jugar o teníais libertad para hacer lo que creíais más conveniente para el equipo?
– Teníamos libertad, pero es que esa libertad al final es inherente al club, defendemos una forma de jugar al fútbol y los entrenadores que han ido pasando por el primer equipo lo han creído de la misma manera porque es como nos sentimos y como desarrollamos lo que llevamos dentro.
Cuando estaban Pep y después Tito ellos compartían casi todo y nosotros con ellos. Después llegó el Tata (Martino) y tenía una buena idea futbolística pero venía de un mundo completamente distinto y no es fácil que todo vaya perfectamente cuando te encuentras de repente con los mejores jugadores del mundo. Era un hombre honesto y trabajador pero también el club venía de un momento difícil tras todo lo que había ocurrido y no terminó de triunfar.
Ahora Luis demuestra que un tío honesto y competitivo como él puede triunfar y ojalá que siga siendo así durante mucho tiempo.

–Ya hablando un poco de la provincia, ¿cómo ve a la Ponferradina? El partido que jugasteis en El Toralín fue una auténtica locura...
– Les veo un equipo, que es mucho. Todo el mundo está enfocado en la misma dirección y a veces eso es lo más complicado. Les veo con un nivel de competición alto, son un equipo muy intenso con buenos jugadores y una gran calidad arriba para definir. Además una afición muy pasional y en una liga igualadísima como en la que estábamos compitiendo les doy opciones para todo. Es una carrera de fondo, la liga es muy larga y si mantienen el listón como hasta ahora seguro que estarán arriba.

«Cuando de niño iba a ver a la Cultural siempre notaba un ambiente triste y parece que eso va cambiando poco a poco» – Y mirando hacia la capital, ¿sigues lo que hacen tanto la Cultural como el Puente Castro y El Ejido donde has entrenado?
– Sí que he estado pendiente de todo lo que van haciendo, primero de El Ejido que es donde empecé y también del Puente. La última vez que miré la clasificación fue hace dos semanas o así y bueno, están ahí abajo pero parece que ya estamos acostumbrados a sufrir. A la Cultural sí que les sigo más y la verdad es que me encanta ver cómo van las cosas. Yo desde niño iba a ver a la Cultural y notaba siempre un ambiente un poco triste. Ahora desconozco cómo está el club en primera persona pero desde fuera veo que se toman medidas diferentes y además los resultados acompañan así que noto como si algo estuviera renaciendo.

– ¿Entonces te gustaría entrenar algún día al equipo de tu ciudad?
– La verdad es que he tenido oportunidades de estar en la Cultural pero nunca se ha dado la situación. El tiempo lo dirá pero para mí de pequeño era el club más grande que había y la verdad es que sería algo bonito.

– ¿Qué planes tienes a partir de ahora?
– Bueno, de momento no sabemos nada por ahora. Yo con Eusebio estoy muy bien y creo que él conmigo también. Ahora está todo muy reciente y estamos pendientes de empezar a movernos, pero es que todavía ayer (por el martes) fue la rescisión del contrato y la despedida de los jugadores. Ahora toca coger un poco de aire y la verdad que lo único que me pregunto es qué hago que no estoy entrenando, de hecho esta mañana me he dado un paseo en bicicleta y se me ha hecho muy raro el no estar en la Ciudad Deportiva.
De cualquier forma seguro que pronto nos podremos a ver fútbol y a seguir creciendo buscando más cosas, y algo que a mí me encantaría sería entrenar en el extranjero, especialmente en Inglaterra.
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