Bolo no quiere excesos de confianza

El técnico de la Ponferradina reconoce que "gusta verse arriba", pero avisa de que las buenas rachas también se acaban y deben tener "frialdad" para digerir victorias y derrotas

A. Cardenal
28/09/2018
 Actualizado a 30/08/2019
Bolo, durante el partido ante el Sanse en El Toralín. | FRANCISCO L. POZO
Bolo, durante el partido ante el Sanse en El Toralín. | FRANCISCO L. POZO
La Deportiva visitará este domingo al Coruxo en O Vao en lo más alto de la clasificación tras firmar uno de los mejores inicios ligueros –de lograr los tres puntos, igualaría el mejor arranque de su historia–, una circunstancia que Bolo reconoce que es «agradable», pero que no debe acarrear excesos de confianza. «No podemos dormirnos porque las cosas vayan bien», asegura el técnico, que recuerda que «habrá momentos difíciles» y el equipo tendrá que saber también reaccionar a un tropiezo.

«La clasificación y las estadísticas están ahí y te gusta verte arriba. Hemos trabajado duro para romper rachas negativas, pero todas se rompen y llegará un momento en el que también se termine la positiva», explica el vasco, que por ello cree que los blanquiazules deben tener «frialdad» para digerir tanto las victorias como las derrotas.

En cualquier caso, el técnico espera prolongar el buen momento de los bercianos el mayor tiempo posible y es optimista de cara al choque ante el cuadro gallego, aunque cree que su actual situación en la tabla –fuera de los puestos de descenso por ‘goal average’– no hace justicia al peligro de un equipo que tiene argumentos para poner contra las cuerdas a la Deportiva. «No estarán contentos de cómo ha empezado la temporada. Son capaces de manejar diferentes formas de jugar y tenemos que estar preparados porque nos pondrán en dificultades, pero sabemos cómo podemos hacerles daño», destaca.

Así, para Bolo el Coruxo es un equipo «muy intenso» capaz de aprovechar las características de un estadio de dimensiones más reducidas que El Toralín, una singularidad que no quiere que sirva como excusa. «Cada campo tiene sus peculiaridades. Nos tocará ser más solidarios y estar pendientes y ser fuertes en las segundas jugadas», sentencia.
Para el choque, el técnico no asumirá riesgos y dejará en Ponferrada a Yac y David Grande, con los que prefiere ser «precavido». «A Yac todavía le queda bastante tiempo para entrar. El quiere más pero tiene que tener paciencia», confiesa el bilbaíno, que en el caso del ariete, quiere evitar que un posible sangrado le deje de nuevo en el dique seco. «Durante el año va a haber percances, pero tenemos gente de sobra para cubrirlos», apostilla.

De hecho, Bolo está más que satisfecho con el resultado de las diferentes variaciones que ha ido probando en estas primeras jornadas, lo que demuestra que la «identidad» no cambia con el once. «Da tranquilidad saber que entre quien entre va a estar al nivel y va a rendir a tope», apostilla.
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