Bicho ya vuela con la Cultural

Tras sesiones con una psicóloga y cursos en un simulador, el mediocentro se desplaza esta campaña con el equipo en avión: "Para mí fue un paso muy grande, quería quitarme ese peso y vencer el miedo"

22/01/2026
 Actualizado a 22/01/2026
El jugador de la Cultural, Bicho, en La Nueva Crónica. | SAÚL ARÉN
El jugador de la Cultural, Bicho, en La Nueva Crónica. | SAÚL ARÉN

En las dos últimas temporadas con la Cultural, cuando había un desplazamiento en avión Javier Fernández Abruñedo, Bicho, buscaba una forma alternativa para desplazarse. El mediocentro, cuyo miedo a volar se acrecentó tras un viaje con el San Fernando con muchas turbulencias, prefería ir en tren o coche por su cuenta (dándose circunstancias curiosas como quedarse él solo en Barcelona al suspenderse el vuelo en el que iba a viajar el equipo el día antes el año de medirse al Cornellá) a coger un medio de transporte en cuyo último viaje había estado a punto de no montarse.

Sin embargo, ya el año pasado avisó de que quería trabajar en ello, tanto por su influencia en el mundo del fútbol como en su vida diaria. Y tras mucho trabajo, lo ha conseguido. Se desplazó con el equipo a Las Palmas, volvió en avión desde Barcelona tras el partido de Andorra pese a que ahí tenía alternativa y si sus problemas físicos le dejan entrar en la convocatoria volará sin problemas a Ceuta desde León el lunes.

"Siempre dije que, si era por el fútbol y no había otra forma de viajar, lo haría en avión. El primer viaje que hacíamos era a Las Palmas y era la única forma de ir, y para mí fue un paso muy grande, si no llega a ser porque tenía que viajar sí o sí seguramente hubiera ido alargándolo y dejándolo ir y no cogería un avión en mucho tiempo, para mí hacerlo fue una cosa que me enorgulleció porque pensé que no iba a ser capaz", apunta Bicho sobre ello.

"Si no llega a ser porque tenía que viajar sí o sí, seguramente hubiera ido alargándolo y dejándolo ir y no hubiera cogido un avión en mucho tiempo"

Y es que hay muchas horas detrás de conseguir poner fin a este problema que afecta a millones de personas, pues el jugador culturalista explica que "el año pasado se habló mucho del tema del avión, habían pasado tres o cuatro años de mi último vuelo y he trabajado bastante, tanto con sesiones con una psicóloga como con un profesor de la Universidad de León de Aeroespacial, que estuve dando unos cursos con él en el simulador. Entre los dos me ayudaron mucho y puedo decir que vencí en gran parte uno de los mayores miedos que tenía, que era volar, y estoy súper contento de poder hacerlo ya con el equipo".

Cuenta de hecho el gallego cómo lo del profesor surgió porque "él es aficionado de la Cultu y contactó conmigo porque sabía del problema que tenía. Fue cuando se estaba cambiando el campo 1 del Área que entrenamos en la ULE, un día al salir me paró, me lo comentó que me podía llevar al simulador y todo eso, y le estoy súper agradecido. Era como estar en una cabina, simulaba turbulencias y de todo, el primer día fueron clases teóricas pero luego ya te subías y aunque obviamente sabes que lo puedes parar y que no estás en el aire, la verdad es que me ayudó mucho".

Eso sí, reconoce el jugador que los días previos al primer viaje alguna chanza tuvo que aguantar: "Luego ya el segundo nada, no había nadie ni pendiente, pero en Las Palmas sí que me hicieron algún vídeo en la cola del avión y alguna broma en los días previos hubo de que mira el tiempo tan malo que hace, que a ver si se va a caer... Intentaba no hacerles mucho caso, no pensar en el vuelo los días antes hasta el momento de llegar al aeropuerto y lo llevé bastante bien dentro de los nervios, además se puso Rodri al lado mío los dos días, que es serio y no me decía nada. Pero vaya, que la gente se portó bien, Ziganda también había hablado conmigo antes, preguntándome por lo que me pasaba que se lo habían comentado, pero ya le dije que sin problemas".

"Mi pareja ya me dijo que este año no me libraba de las vacaciones en avión. Ya estaba mirando que si Bali o algo así, ya dije que como mucho le daba tres horas de vuelo"

Lo hizo eso sí en la semana previa al partido, reconociendo Bicho que si le llegan a expulsar o hubiese visto su quinta amarilla el encuentro previo, "la verdad es que no lo hubiese podido explicar, pensaría la gente que era a propósito, pero tenía claro que quería viajar, tanto para ayudar al equipo como para quitarme de una vez el peso ese de no poder volar".

Estaban pendiente eso sí el día del viaje su familia y amigos de que fuera todo bien y, tras conseguirlo, revela Bicho lo que ya le dijo su pareja: "Cuando vio que volaba a Las Palmas lo primero que hizo fue decirme que no me libraba de las vacaciones del verano en avión, así que tendré que cumplir, que llevo unos cuantos años yendo a Cádiz en coche", reconoce el jugador, bromeando eso sí sobre los posibles destinos que "ya estaba mirando que si Bali o cosas así, pero ya le dije que como mucho le daba tres horas de vuelo, que poco a poco, que tenemos muchos años por delante".

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