Solo dos de los últimos ocho goles de la Deportiva llevan el sello del capitán blanquiazul, que ha bajado el ritmo de cara a portería pero ha arrimado el hombro en otras facetas. Y Manolo Díaz así lo reconoce.
El madrileño nunca ha dudado del instinto ni la calidad del ariete, pero, especialmente fuera de casa, echaba de menos un delantero más participativo y con capacidad de sacrificio, un trabajo que tanto ante el Oviedo en El Toralín como en Palamós, el brasileño ha desempeñado a la perfección y que le ha permitido huir del banquillo en los partidos a domicilio.
Con Yuri echando una mano a los mediapuntas y Antón jugando por dentro, el conjunto berciano ha recuperado la fluidez con el balón sin que se resienta su capacidad goleadora, gracias a un Berrocal que trabaja como un defensa, pero no ha perdido el alma ni su instinto de delantero.
En los 38 partidos que disputó la temporada pasada, el ariete andaluz marcó cinco tantos, mientras que esta temporada, con dos tercios de campeonato por delante, ya lleva tres, lo que le coloca como segundo máximo goleador de los blanquiazules.
Aunque Berrocal tiene a tiro superar su mejor marca como jugador de la Ponferradina, todavía está lejos de su mejor registro en Segunda División; los ocho goles que marcó en apenas 19 partidos con el Recreativo de Huelva en la temporada 2011/2012 y que le convirtieron en una pieza clave.
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