La Cultural se llevó un gran varapalo el pasado domingo tras caer por 0-4 en el Reino de León ante un equipo que también tiene como objetivo como es la permanencia como es el Andorra. Partido catalogado de 'final' que no pudo salir peor y terminó con la destitución del directo deportivo José Manzanera.
Tras uno de los resultados más dolorosos de la temporada, De la Barrera explicaba: "una de las responsabilidades de un entrenador es cambiar estados de ánimo y lo de ayer obligaba a actuar en ello, por el impacto que la derrota de ayer conlleva. Hoy le hemos dado continuidad y con el foco puesto en el miércoles, ese es uno de los puntos buenos, que hay un partido en dos días".
Porque resumió a la perfección la dura derrota del domingo: "todo lo bueno y lo malo de ayer lo protagonizamos nosotros y eso con la sensación de dejar hacer cosas que te den estabilidad, en esta categoría te castigan mucho".
Explicando con cierta rabia algunos momentos del partido: "no veo problemas de soltura, ayer nos fuimos 0-2 al descanso y teniendo varias ocasiones de gol y un penalti, es verdad que con el 0-3 y después de lo que habíamos hecho en Castellón, me molesta y da coraje esa sensación de agachar las orejas".
"Solo dos victorias aquí es un motivo más que lógico para que la afición esté cabreada y aún así la presión que siento en este estadio no la he notado en otro"
Respecto a la salida de Manzanera: "poco puedo decir, el poco tiempo que estuve con él estuvo en el día a día mostrando su apoyo e intercambiando muchas cosas, como persona de fútbol lamento estas situaciones, pero en un lugar donde se cambian dos entrenadores y sale el director deportivo, es el resumen perfecto de cómo se está día de hoy".
Aún así, tiene muy claro el técnico a las cosas a las que se puede agarrar la Cultural: "la primera que jugamos en 48 horas, podría decir muchas, pero la única es esta que tenemos un partido a la vuelta de la esquina ante un equipo que tampoco lo está pasando bien".
"La primera razón a la que agarrarse es que jugamos en 48 horas y ellos tampoco lo están pasando bien, esa es una pero podría decir muchas"
Tampoco quiso olvidarse de una afición a la que entiende en cierto modo: "un equipo que gana dos veces, empata cuatro y pierde diez, es un motivo más que lógico para que la gente no esté contenta, a pesar de eso, la presión que siento en este estadio no se compara a las de otros estadios, y no quiero ser populista, es la realidad, jugar en casa no puede ser una presión". Añadiendo que: "hay a que darles a ellos también, en el fútbol está instaurado que cuando no rindes hay que pedir perdón y más cuando vienen con su abono a pesar de todo lo que ha pasado en la temporada y donde seguimos estando ahí para salvarnos, pero si hablamos de fútbol hay muchas cosas a las que agarrarse".
Sobre el Huesca, próximo rival: "son situaciones similares con tres entrenadores y un equipo donde en su campo son muy competitivos estos años, pero esta categoría no espera y si no evolucionas te caes, claro que tienen buenos futbolistas y argumentos, pero la dinámica no es nada buena y están como nosotros".
Por último, destacó que anda ha cambiado a pesar de la derrota: "me niego a pensar de que esta situación va de nivel y lo hablo con ellos, podemos tener mejor plantilla o entrenador, pero somos los que somos y tenemos que tener claro lo que representamos. Tengo claro que tenemos que competir y no dejarnos ir, no quito la palabra permanencia de mi cabeza".