
La visita del Palau es una de esas en las que desde el principio de la temporada ya sabes a lo que te vas a enfrentar aunque todavía resten meses para ella. No tiene rival el Barcelona en la Liga Asobal, una en la que ya va camino de las 16º consecutivas, que aunque no sea matemática está al caer. Aun así el Ademar mostró sus armas, aunque el partido estuvo sentenciado desde que se pasó el minuto seis, pero siempre con los leoneses intentándolo hasta pasar de los 30 goles, con grandes actuaciones tanto de Lindqvist como de Javier Miñambres y un gran acierto de Rozada en los minutos finales.
Como siempre hizo mucho daño el conjunto catalán, además contó con un Nielsen de dulce lo que todavía hizo más imposible la hazaña, dejando a un Ademar atrás desde muy pronto con una velocidad de crucero al nivel de nadie en España (48-31).
Porque si el reto ya era más que complicado, si el portero del Barcelona, Nielsen, está de dulce, con 11 paradas y por encima del 42%, apaga y vámonos o eso se debió pensar en el Ademar. Aun así lo intento el conjunto de Luis Puertas, que llegó a ponerse por delante con el 1-2, y desde ahí ver como eran los locales los únicos que anotaban ante las continuas paradas de su guardameta que llegó al 5 de 7 en paradas desquiciando a un conjunto ademarista que tuvo buenas ocasiones.
Nielsen desquició a un Ademar que arriesgó mucho con el 6-7 en ataque, provocando que el partido no durase más de seis minutos
Sin embargo, arriesgar ante un equipo que aplasta como el Barcelona te sale muy caro. Optó el técnico ademarista por atacar en superioridad, 6 para 7, pero eso provocó que ante los errores o a gran defensa de los locales, el Barcelona rematase a portería vacía todo el rato cuajando un efectividad total desde las transiciones llegando al 100% de efectividad, no fallaron uno, con o sin portero. Ni a los seis minutos había llegado ya el encuentro cuando el partido ya se podía dar por finalizado. Porque llegaron los culés al 7-2 y desde ahí comenzar con el vendaval de las transiciones tras los ataques ademaristas hasta el 12-5, cuando Luis Puertas se dio cuenta de que era un auténtico suicidio.
Lo intentó el Ademar, que a pesar de la derrota dejó grandes actuaciones, como la de Óscar Lindqvist, que llegaba entre algodones y le servirá para llegar en plena forma a la parte importante de la temporada o Javier Miñambres que dejó goles de mucha calidad. Ningún parcial ademarista pasó del 0-2 y más cuando Nielsen no dejaba pasar ni las balas, especialmente dos paradas de otro nivel, una mano muy fuerte abajo y un pie espectacular. Lo levantó casi a la altura de su cabeza el danés.
Lindqvist y Miñambres dejaron las mejores sensaciones, además de un Rozada que tuvo el 100% de efectividad desde que entró
Una primera parte donde el Ademar se presentó a la guerra sin armas con esos ataques sin portero pasando del 1-2 al 8-2 en cuestión de siete minutos, dejando ya el partido solucionado, pero sacando cosas positivas en ataque, seguro más que en defensa, pero el inconveniente de un gigante en la portería culé (26-15).
¿Si la cosa cambió en la segunda mitad? Nada de eso, de hecho en anotación fueron prácticamente idénticas, con el 48-31 final, un poco por encima el conjunto leonés. El gran cambio fue sacar al portero danés de la portería, para alegría de los ademaristas. Pero ni con esas el Barcelona bajó el ritmo, de hecho tuvo minutos de pensar más en el récord de anotación de un partido en Asobal que de bajar el ritmo. Porque una vez que llegó a la renta de 10 goles, desde el 27-17, ya no la bajaron los locales.
El Barcelona no levantó el pie del acelerador no con la renta de 10 ya asegurada, llevando al Ademar a un ritmo imposible
Y eso que el Abanca Ademar intentaba acercarse lo máximo, pero siempre que la renta bajaba tras un tanto, la respuesta del Barcelona era inmediata. No conseguían grandes parciales, porque el Ademar respondía, sobre todo, desde los 7 metros donde el acierto fue muy bueno, solo se falló el último y terminó Sergio Sánchez cogiendo el rebote para anotar y con un Lindqvist que despejó todas las dudas de su recuperación con seis goles.
A falta de 14 para el final, el parcial de la segunda parte era de 13-7 y ni con esas Carlos Ortega sacó de la pista a los Mem, Daniel Fernández, Cikusa o N’Guessan, por citar a unos pocos, siguió haciendo sangre y manteniendo el gran ritmo de partido. Entre ellos, destacar el gran acierto de Rubén Rozada anotando 5 goles en sus únicos 5 tiros, algunos de los tantos de gran nivel, cerrando este el trámite de cada temporada en el Palau con el 48-31 definitivo.
Escasos seis minutos duró la misión del Ademar, que quizás pilló al Barcelona en el peor momento de la temporada, cuando los culés se lo juegan todo y el ritmo que le ponen a los partid