La primavera ya ha despertado por completo, los ríos bajan con ese equilibrio delicado entre las lluvias recientes y la estabilidad que tanto agradecemos los pescadores. La progresiva estabilización del nivel está devolviendo a los cauces unas condiciones algo más favorables para la práctica de la pesca de la trucha. En los ríos de León los pescadores empezamos a notar una mejoría clara, tanto en la actividad de los peces como en la calidad de las capturas. Las truchas, más asentadas y activas, responden mejor a las distintas técnicas, desde la mosca, ahogada o seca, en las horas centrales, hasta la ninfa o cucharilla en tablas más profundas, ofreciendo jornadas más regulares y fructíferas.
La trucha, aún bajo los efectos de la lluvia y aguas muy frías, no suele mostrarse excesivamente confiada. Pero las efímeras comienzan a dejarse ver en las horas centrales del día, especialmente si el sol calienta lo suficiente. En esos momentos, el río cobra vida. Las cebadas intermitentes, sutiles pero constantes, exigen atención y lectura fina del agua. La mosca empieza a ganar protagonismo, aunque la ninfa sigue siendo una apuesta segura, sobre todo en las primeras horas o en jornadas más inestables. La trucha se alimenta, pero siempre selecciona. Es por esto que hay que ajustar bajos, afinar derivas y, sobre todo, pescar con mucha paciencia. Es aconsejable alternar técnicas. Se puede empezar profundizando con ninfas en tablas y corrientes, para luego probar suerte a seca en aguas más remansadas cuando el sol calienta y activa la superficie. Entre las montañas, valles y llanuras, en los ríos de León encuentra refugio la reina del río, la trucha común, que haya seguridad entre graveras, corrientes y tablas sombreadas.
Los cotos trucheros de León
Los tramos reglamentados merecen una atención especial, aquí la gestión y el control están dando sus frutos. En los cotos, la densidad de ejemplares es notable y lo más destacable es el tamaño medio de las truchas, que ha experimentado un salto de calidad. No es raro que los pescadores nos encontremos con peces grandes y combativos, señal de ecosistemas que, pese a las dificultades de un invierno duro, mantienen su equilibrio. Tras semanas de caudales fríos, cielos indecisos y peces todavía perezosos, los cotos comienzan por fin a devolver al pescador lo que llevaban tiempo prometiendo. Las primeras eclosiones serias del año rompen la monotonía del invierno: efémeras que titubeaban en marzo y abril ahora emergen con constancia, y los tricópteros empiezan a dejarse ver en las horas templadas. Ya no se trata de tentar la suerte, sino de leer el río con atención y es el momento en el que la mosca seca deja de ser una apuesta apasionada para convertirse en una opción real.
Los cotos leoneses entran en una buena fase. No es aún la viveza del verano, pero sí un equilibrio entre actividad y tranquilidad. El pescador que insiste, que afina y observa más que lanza, empieza a recoger buenas jornadas. Porque mayo no regala nada, pero abre la puerta a la pesca a mosca. Y en León, quien sabe cruzarla con paciencia y respeto, descubre que la temporada empieza de verdad justo ahora, cuando el río despierta y las truchas vuelven a mirar hacia arriba. La temporada, entra en una fase especialmente atractiva para los pescadores. Las orillas se visten de verde intenso y las primeras floraciones anuncian la eclosión de insectos, clave para la actividad de la trucha. Con insectos en eclosión más constantes y peces menos recelosos, todo apunta a jornadas de gran interés para todos los aficionados. Elegir el señuelo a emplear y la hora adecuada nos acercará más al éxito de las capturas.
Recordamos que hoy es “La Jornada de Pesca” En Boñar
La presentación del programa de dichas actividades correrá a cargo del presidente de la asociación, Lorenzo Calvo Población, que se hará en el Salón de Plenos a las 10,00 h., de ese día 9 de mayo. A continuación, el experto pescador Pedro Sienes realizará un montaje de moscas secas para la pesca de la trucha. A las 11,00 h, Luis Felipe Valladares, biólogo, y José Carlos Pena Álvarez, ictiólogo, impartirán una conferencia sobre los invertebrados y peces. A continuación, el Taller infantil que se celebrará en el Área Recreativa El Soto, donde Miguel López Fernández, agente medioambiental, hablará sobre los incendios forestales y la iniciación en la pesca a todos los niños participantes.
La comida será a las 14,30 h. en El Soto de Boñar, el precio del menú serán diez euros e incluirá paella, pan y bebida. Los que estén interesados deben de reservar llamando al teléfono 699643874.
Por la tarde, a las 17,00 en el Salón de Plenos, el catedrático Estanislado de Luis Calabuig, hablará sobre el impacto del cambio climático en los ríos. A continuación, el escritor y periodista Eduardo García Carmona hará la presentación de su último libro “Amigos del Anzuelo, Agua y Ramaje” y para cerrar las actividades, a las 18,00 h., disfrutaremos con El Filandón.