Los actuales asientos del Reino de León, esos que llevan sin cambio desde la inauguración del campo hace ya 24 años, tienen los días contados.
Y es que la previsión de la Cultural es realizar el prometido ‘lavado de cara’ a las butacas después del partido de este sábado ante el Mirandés, sólo tres semanas después de lo previsto inicialmente dado que la disponibilidad de la empresa que lo llevará a cabo impidió hacerlo en las dos semanas seguidas que hubo con partido a domicilio.
La idea es que arranquen ya las obras el lunes 3 de noviembre si bien, en función de si acaba o no su obra actual quien lo va a llevar a cabo, podría ser unos días más tarde. En cualquier caso frente al Málaga, en el siguiente encuentro como local, muchos aficionados habrán dicho ya adiós al asiento que en algunos casos ocupan desde la inauguración del campo, y para el del Granada de final de mes las previsiones son que lo hayan hecho ya todos.
La mejor noticia dado lo antiguo de los asientos es que, entre las dos opciones que la escuadra leonesa barajaba, finalmente ha desechado la del tratamiento químico para mejorarlos y darles color, optando directamente por cambiar todas las butacas del campo y poniendo unas mucho más modernas que las existentes.
¿Y el diseño? Pues cumplirá la promesa de teñir de rojo y blanco las gradas del Reino, mantendrá en la grada este el mosaico con las letras de ‘León’ y le añadirá también en los fondos otros dos, uno con el nombre del club y otro con el año de fundación.
Una actuación que dará un toque mucho más moderno al campo y aumentará la comodidad, siendo la obra de dentro del Reino que más beneficio directo supondrá para los abonados de todas las realizadas tras el ascenso a Segunda División.