Cuando por delante tienes un guardameta de la calidad y el currículum de Édgar Badía, sabes que jugar va a ser complicado. Pero Arnau Rafús, otro de los fichajes de este verano de la Cultural, que le incorporó procedente del filial del Valladolid, no renuncia a nada. Quiere ser el segundo portero, batalla mucho más abierta con Miguel Bañuz, y estar preparado para llegado el caso hacer dudar a Raúl Llona aunque ahora mismo quién es el primer meta parezca muy claro.
Así lo aseguraba en su presentación como nuevo jugador culturalista, donde aseguraba que "soy un portero al que le representa mucho el trabajo del día a día, porque me gusta mucho hacerlo. Quiero ayudar a los compañeros en lo que pueda e ir poco a poco sacando la cabeza, sé que Badía tiene una trayectoria muy contrastada, pero también sé que quiero poder jugar y poder ayudar al equipo. Intentaré hacerlo en los entrenos, en los partidos y también fuera del campo, donde sea, contribuyendo a ese grupo en el que los nuevos nos estamos sintiendo muy bien acogidos".
Arnau, jugador de 22 años y formado en la cantera del FC Barcelona, explicaba que había aceptado la oferta de la Cultural porque "es un club que tiene ganas de crecer, donde se están afianzando las bases del fútbol profesional y hablando con Manzanera, y viendo el equipo y la proyección que puede tener, pensando no sólo en el presente sino también en el futuro mío y del club me he decidido".
"Viendo el equipo y la proyección que puede tener, me decidí pensando no sólo en el presente sino también en el futuro mío y del club"
En León espera aportar "juventud, trabajo y poner la máxima exigencia para que con cualquiera de los tres porteros que juegue podamos estar tranquilos, que podamos estar al mismo nivel", apuntando sobre su adaptación que "me habían hablado muy bien de la ciudad, y ya he podido visitar la Catedral y estar por aquí que los compañeros, que me han ayudado mucho a adaptarme".
Arnau, que dejaba claro que su inscripción con el filial es un mero formalismo para ganar una ficha ("vengo para estar con el primer equipo y dar el paso al mundo profesional"), apuntaba sobre lo que les espera en Segunda División que "es una temporada larga, hay muchos partidos y se ha visto en todos los años que en esta categoría un día estás en un puesto y a los cuatro o cinco partidos ha cambiado totalmente la película. Debemos ir poco a poco, sin obsesionarse con la clasificación, sacar lo máximo posible en casa e ir fuera y competir. El objetivo está claro pero no nos limitamos, intentaremos conseguirlo con una afición que es una maravilla".