
La temporada del Clínica Ponferrada solo tiene dos caminos ahora mismo o comenzar las vacaciones o seguir creyendo en lo que llevan haciendo desde el inicio de la misma con una de las grandes apuestas de los últimos años y una de las mejores campañas de la historias del club. No tendrán la gesta más complicada del año, pero no será nada fácil, aunque quizás lo más complicado, que era llegar a la vuelta con más que vida, ya está hecho, solo falta rematarlo.
Porque tras el 73-74 de la ida solo un punto separa a los bercianos de la siguiente eliminatoria de ‘playoff’, llegando a su tope en una promoción de ascenso, las semifinales. Desde las 12 horas visitan a Albacete, que tendrá la presión por verse por delante en la eliminatoria y ante su afición, que le apretará y buscando que no se de el partido de la ida. Y es que los bercianos dominaron gran parte del mismo y donde se llegaron a poner a 11, pero desde el triple, los visitantes se volvieron a meter en el partido para terminar ganándolo, dejando un sabor de boca bastante agridulce en Ponferrada.
Solo el punto de la diferencia de la ida poner delante a un Albacete que en casa acumula un balance de 8-5, peor que a domicilio
Ahora buscarán la épica en una de las pistas donde el equipo local tiene bastante peor balance que a domicilio, lo que hace creer a los de Oriol Pozo en que el Pabellón del Parque les puede hasta venir bien, pero lo seguirán haciendo sin Jamie Bergens tras su lesión muscular. Además habría que tener en cuenta que los bercianos pasan por su peor momento de la temporada como visitante con cuatro derrotas consecutivas y sin ganar desde el 14 de febrero.
Los locales con un balance de 8-5 en casa y con el marcador de la ida a su favor, buscarán ser uno con su afición para cerrar una eliminatoria que, como ya se vio en el partido de ida, no será nada, pero que nada fácil y donde los pequeños detalles marcaron la diferencia absoluta, sobre todo, en el caso de Albacete. El factor campo será diferencial, pero de verse en momentos complicados, puede jugar una mala pasada.
Ponferrada llega sin ganar fuera de casa desde el 14 de febrero, pero con la ambición de llegar a la eliminatoria todavía abierta
Ya no hay más tiempo, es aquí o nunca. Ponferrada llegó como equipo pequeño, pero ha llevado la eliminatoria a Albacete y como demostró en el partido de ida, todavía no han dicho todo esta temporada, aunque mermado por las bajas, pero siendo conscientes de todo lo que hay en juego. Con ganar prácticamente les vale a los de Oriol Pozo para dar una de las sorpresas de la temporada, ahora a empezar de cero y buscando una de las grandes gestas de la temporada.