Nadie se lo quiere perder el decisivo duelo de la final por el ascenso a Segunda División entre el Celta Fortuna y la Ponferradina, a pesar de que el primero sea un filial y eso llame siempre menos a los aficionados.
Porque ya en la ida más de 500 aficionados celestes se desplazaron hasta El Toralín para apoyar a un Celta Fortuna que está a solo 90 (120) minutos de poder hacer historia en el club, meterse en Segunda Divisón, algo que nunca se había hecho antes. En las semifinales ante el CE Europa más de 7.000 aficionados llenaron las gradas de un Abanca Balaídos que ahora va a por más.
Y es que tal y como confirmó ya la semana pasada la presidenta del club, Marián Mouriño, el estadio del primer equipo celestes se abrirá al completo para la final de ascenso a Segunda División. Una medida que rápido hizo saltar las alarmas de los bercianos, buscando hacerse con una entrada, sin embargo, el Celta no cometió el mismo error que el Atlético de Madrid vendiendo entradas al público general.
Las limitaron solo para socios y desde la web del club, donde cada uno tiene que registrarse y presentar su abono para poder retirar una entrada para el partido y la respuesta fue masiva. Porque en las tres primeras horas de venta se consiguieron 5.000 entradas para apoyar al filial del Celta de Vigo, una respuesta con la que se espera que se superen en un gran número las 7.000 de la vuelta de las semifinales, ante los algo más de 1.000 bercianos que podrán estar en las gradas del Abanca Balaídos este próximo sábado desde las 18:30 horas.