Adrián Benavides: "Me encontré a un grupo hundido mentalmente"

El juvenil de la Cultural goleó al Badajoz en una última jornada de División de Honor ya sin nada en juego puesto que habían descendido la semana anterior

Miguel Orejas
10/05/2023
 Actualizado a 10/05/2023
Adrián Benavides da instrucciones a sus jugadores desde la banda del Área Deportiva de Puente Castro. | CYDL
Adrián Benavides da instrucciones a sus jugadores desde la banda del Área Deportiva de Puente Castro. | CYDL
Tras haber consumado su descenso en la penúltima jornada, el juvenil A de la Cultural goleó por 4-0 al Badajoz en el último choque de la temporada. Su entrenador, Adrián Benavides, valora en La Nueva Crónica las 8 jornadas en las que ha estado al frente del equipo.

–¿Cómo ha sido el proceso de digerir el descenso?
– Son sensaciones encontradas. Por un lado, tristeza por no haber conseguido el reto que nos habíamos marcado. Es cierto que era una situación difícil por el puesto en la tabla y por el calendario, pero estuvimos muy cerca de lograrlo. Y, por otro lado, satisfacción porque el equipo se vació y eligió la opción de no dejarse llevar y luchó hasta el final, ha dado la cara y ha sido consciente del escudo que llevaba.

–¿Qué le dices a los que no entiendan esa satisfacción?

– Solo hay que mirar el contexto: quedaban ocho partidos y había una desventaja de cinco puntos. Si no se conseguía el objetivo principal, establecimos un segundo objetivo que era seguir compitiendo y no tirar la toalla, los chicos todavía están en edad de formación. Lo que no contemplábamos era terminar la temporada arrastrándonos. La mentalidad ha sido muy buena y ha permitido que el equipo reaccionase.

Volvería a decir que sí. Venir de Tercera no es un paso atrás, hasta que no vives la División de Honor no sabes lo que es–¿Pensaste alguna vez que ibais a conseguir el objetivo?
– Todas las semanas. Al principio creía yo solo y luego los chicos fueron creyendo conmigo, la última semana hasta el último miembro del staff estaba convencido de que se podía. El haber llegado a la penúltima jornada dependiendo de nosotros mismos es un éxito viniendo de donde veníamos.

–¿Cuáles creen que han sido las causas del descenso?
– Una desventaja grandísima en cuanto a puntos y goles a favor. Y así es muy difícil. En el partido de Palencia no estuvimos bien durante 10 minutos y lo pagamos caro. Son tramos que pueden suceder en cualquier partido, pero nos ocurrió en el día menos indicado. Teníamos poco margen de error y no pudimos solventarlo.

–La plantilla tiene más nivel que otras que sí se han salvado.
– Sí. Más allá de las cualidades individuales de cada uno, me sorprendió la capacidad de entrega de los chicos, han dado el 200% de lo que tenían. Me duele mucho por ellos y por lo que han pasado. Ni me imagino cómo han tenido que ser estos meses para ellos con toda la frustración acumulada y ese cansancio mental desde julio que empezaron. Al final, se tienen que quedar con que han luchado hasta el último minuto y es lo que hay que hacer, tanto en el fútbol como en la vida.

–¿Qué equipo te encontraste?
– Me encontré a un grupo destrozado, anímicamente muy mal, sin esperanzas; y ha terminado creyendo hasta el último minuto. Destaco el crecimiento grupal más allá del futbolístico, han mejorado, pero de esa desilusión y apatía han pasado a creer y a luchar.

Siempre creí y los chicos fueron creyendo conmigo. El haber dependido al final de nosotros es un éxito–¿Qué has aprendido en estos meses?
– Me he dado cuenta de que esta es mi pasión, me ha encantado vivir el día a día y poder haber disfrutado otra vez de esta categoría que es como una mini Primera División. Es incomparable, es mejor que muchas categorías senior.
Por otro lado, a nivel personal me llevo el haber compartido tiempo con personas increíbles como los chicos, porque, al fin y al cabo, este es un deporte en el que se compite con personas.

–¿Qué implica el descenso para León?
– Es una desilusión, pero no es un drama, les pasa también a los equipos de élite. Por ejemplo, este mismo año ha descendido el filial del Numancia a Regional Preferente y el juvenil acaba de ascender a División de Honor después de un par de años. Esta categoría te da mucho estatus porque te enfrentas a jugadores que muchos van a llegar al fútbol profesional.

–¿Y ahora qué?
– De momento no he hablado con el club. Pase lo que pase estoy muy agradecido por el hecho de que hayan confiado en mí para este reto tan complicado. Ha sido una oportunidad para volver a hacer lo que más me gusta y estoy muy agradecido.

– Entiendo que no te arrepientes.
– Ni mucho menos. División de Honor es una categoría increíble y venir de Tercera División no es un paso atrás, al final, no deja de ser un balón y dos porterías. Volvería a decir que sí mil veces. Hasta que no vives la División de Honor no sabes realmente lo que es.
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