Ademar 32 - Benidorm 32: 'La gasolina se acabó antes de cruzar la meta'

El Ademar desaprovecha el estreno estelar de Saeid y una renta de cinco goles a falta de 12 minutos y empata contra el Benidorm tras fallar Antonio un polémico penalti para ganar

Jesús Coca Aguilera
08/10/2022
 Actualizado a 08/10/2022
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A falta de 12 minutos, el Abanca Ademar parecía tener la victoria en el bolsillo. De cinco (27-22) ganaban los leoneses al Benidorm, su máxima ventaja en un partido en el que habían ido siempre por delante desde el 1-2 pero con cortas ventajas y los alicantinos haciendo la goma para nunca despegarse.

Sin embargo, por fin la brecha se había abierto. Estaba casi hecho un triunfo que iba a tener nombre propio, el del meta iraní Saeid, que a las primeras de cambio se encargaba de demostrar que la espera había merecido la pena y a hacer bueno el ‘vine, vi, gané’.
Sin un solo entrenamiento, tras aterrizar el viernes en España tras su largo viaje, en el minuto 24 Saeid entraba a pista con 13-12 en el marcador. Y en la segunda parte demostraba que es un meta de otro nivel y poso, enganchando a la grada con sus gestos, mandando y dando seguridad a la defensa como si llevara organizándola desde inicio de campaña y encadenando intervenciones de mérito a tiros claros de seis metros, de esos mal defendidos y que necesitan una aparición estelar.

Porque la defensa del Ademar progresa, es indudable, pero a paso lento. Ahora tiene más intensidad y ratos buenos, como el arranque de este partido que fue con un parcial de 4-1 y varios balones robados, pero sigue haciendo aguas durante muchos minutos por el centro y permitiendo demasiados tiros cómodos de los lanzadores rivales.

En el mejor día de Deividas, tras marcar su 5º gol, el 27-22 tras el que cambió el partido, se lesionó en el tobillo Ayudará a que mejore y se noten menos los errores Saeid, en algo decisivo para que sea todavía más determinante un ataque donde por momentos el equipo leonés es letal y roza la perfección. Cuando Juan Castro y David Fernández están frescos, son literalmente imparables. Anota con fluidez la escuadra leonesa y tiene grandes porcentajes, en algo que no es casualidad sino que viene determinado a que con ellos dos en pista y a tope casi siempre se consigue encontrar un lanzamiento claro.

Están demasiado solos, pero esta vez salió un invitado inesperado a ayudarles. Si con Cisne fue Milosavljevic y frente a Sinfín Bokos, frente a un Benidorm al que en el tramo inicial habían hecho daño con el juego con el pivote apareció la mejor versión, o más bien una nunca vista todavía en León, del lituano Deividas Virbauskas.

Le dio Cadenas el voto de confianza de iniciar la segunda parte tras marcar un gol en el tramo final de la primera y respondió el central, que forzó un par de faltas en ataque y sobre todo se soltó en el lanzamiento. Pero como si de un mal de ojo se tratase, cuando por fin le salían las cosas, se lesionó. Y a partir de esa acción cambió el partido.

A 10 segundos Benidorm atacaba para ganar, pero no metió, frenaron la contra y pitaron penalti para Ademar Tras irse 18-16 al descanso, de igualar la máxima ventaja ademarista (22-19) había pasado el Benidorm a ponerse a uno y con dos bolas para empatar. Pero no lo logró y lo que llegó fue un parcial de 5-1 que ponía el 27-22 con un tiro de Virbauskas... que en ese lanzamiento se torcía un tobillo y era retirado entre ostensibles gestos de dolor y sin poder apoyar ni siquiera el pie.

Ahí cambió todo. Benidorm, pese al desgaste de jugar Europa entre semana, había rotado casi por igual a toda su plantilla. En el Ademar Castro y David no sólo lo habían jugado todo este sábado, sino durante toda la liga e incluso en la cargada pretemporada. Y esa diferencia de frescura se notó y mucho.

La gasolina se le acabó antes de cruzar la meta a los leoneses, con sus dos ‘estrellas’ empezando a ser frenadas por la defensa y por un Roberto Rodríguez desaparecido hasta entonces y que empezó a pararlo todo. Y Benidorm empezó a recortar y recortar, hasta que a minuto y medio para el final, al tercer ataque para poner la igualada, Bernatonis colocaba el 32-32 en el marcador.

Con Roberto parando el tiro de Castro en el ataque siguiente, a Benidorm le quedaban 41 segundos para asegurar el empate y optar al triunfo. Y entonces llegó la locura arbitral. Para rematar una calamitosa actuación (que incluyó un imperdonable error del delegado federativo para sancionar con una exclusión al Ademar por no ver que Saeid estaba en la esquina simulando que no había portero para que tirara Roberto), se equivocaron en una acción decisiva, dando balón para el Ademar por estimar que tocaba Saeid (no lo hacía) un tiro blocado por la defensa a 10 segundos para el final.

Como Benidorm ‘se hacía el loco’ y sacaba rápido para marcar, los colegiados aplicaban (ahí sí, correctamente) la norma de exclusión y dos minutos por estimar que no dejaban jugar, dando a un Ademar que se veía sin ninguna opción de victoria un penalti para lograrla.

Antonio podía ser el héroe. Pero lo fue Roberto, que detuvo su disparo y dejó como definitivo un empate (32-32) que sabe a muy poco al Ademar.
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