
Hay un Ademar que engancha a una grada que sabe qué es lo que le gusta. Ese que se deja el alma en la pista y que defiende con contacto e intensidad haya luego más o menos acierto. Y no es casualidad que, cuando todo eso aparece, la gente responde.
Volvió a verse un Palacio de otra época, no por número de espectadores con unos 1.500, pero sí por ambiente y por convertirse en ese octavo jugador que acabó siendo decisivo para que la escuadra leonesa derrotase al Kadetten (28-25) tras un partido tremendamente igualado y lleno de alternativas, que se decidió en el tramo final tras entrar empate a los seis últimos minutos.
En su segundo partido seguido donde sólo valía ganar para no sellar la muerte europea, el León sacó sus garras para vivir una semana más y llegar a la última jornada dependiendo de sí mismo para pasar a la siguiente fase de grupos de la Liga Europea.
También ganó el local en el otro partido, pues el Partizán se impuso 30-27 al Nexe, por lo que las cuentas son fáciles para la jornada final. Si el Ademar gana en Croacia, estará clasificado; si pierde o empata, eliminado.
Las cuentas son claras: si el Ademar gana la última jornada al Nexe en Croacia pasa y si no estará eliminado
Se ganó el conjunto leonés tener una tercera final europea gracias a una defensa al nivel de las mejores ocasiones, alternando el 6-0 con Benites y Lindqvist a gran nivel y el 5-1 con Sergio ahogando a los suizos y robando balones, y gracias a la salida a pista de un Saeid Barkhordari que cambió el partido con su entrada.
18-21 perdía el Ademar, que pedía tiempo muerto, en ese momento a 19 minutos del final. Era la máxima ventaja del encuentro del Kadetten, con un parcial de 0-4 para llegar a ella y tras haber llegado a estar dos arriba en varios momentos de ambas mitades un Ademar al que de salida sostenía Lindqvist en ataque, pero que de principio a fin tuvo en la valentía y efectividad de Darío Sanz su mejor arma ofensiva.
Un gol en los siguientes nueve minutos encajaban los de Dani Gordo, que ‘sobrevivían’ incluso a una dudosa exclusión de Lindqvist que solventaban con 0-0 para lograr un parcial de 3-0 con el que volvían a poner las tablas; y, tras un intercambio de unos goles que empezaban a valer oro pues caían a cuentagotas, entraba con empate (23-23) a los diez últimos minutos.
Tras entrar 25-25 a los 4:30 finales, entre Darío y Sergio llevaron a ganar 3-0 una superioridad a un Ademar que elevó el parcial a 4-0 para sentenciar
Todo estaba por decidir. Ahora era el Ademar el que metía sólo un gol en siete minutos, de un Rodrigo que luego se jugaba y erraba tres ataques seguidos; si bien Saeid y la defensa hacían que sólo encajaran uno y provocaban que a seis minutos del final, tras marcar Gonzalo desde su campo sin portero, los leoneses se pusieran por delante (24-23) por primera vez desde el 17-16 del arranque de la segunda mitad.
Vivían los suizos de los ‘zambombazos’ de Pietrasik, el mejor de una primera línea donde echaron mucho de menos a su referente Luka Maros (tampoco jugó una pieza importante como Alberto Martín en el Ademar) y en la que Juan Castro no tuvo su mejor día en su regreso acasa; y con un tanto del ‘gigante’ polaco, la respuesta de Gonzalo en un penalti forzado por Edu, y un gol de Rikhardsson desde el extremo, se entraba con empate a los últimos cuatro minutos y medio del choque.
El Kadetten, estrellado contra Saeid y la defensa de Sergio en el avanzado y de Lindqvist y Benites tras él, hizo 6 goles en los últimos 19 minutos
Y ahí llegó el arreón definitivo de los leoneses. La exclusión forzada por Miñambres, segunda que provocó en los diez últimos minutos, dio arranque a un torbellino tremendo, con el Ademar ganando 3-0 la inferioridad y elevando el parcial hasta el 4-0 para ponerse 29-25 y sentenciar el triunfo.
Lo logró de la mano de Darío Sanz, que hizo dos goles seguidos en el momento donde el balón más quemaba, y de Sergio Sánchez, que robaba el balón justo cuando el Kadetten iba a sacar del centro del campo y marcaba a portería vacía.
Los extremos abrían brecha y, tras una parada de Saeid, Edu penetraba y la convertía en definitiva, dejando el final sólo para decidir la diferencia pensando en un golaveraje que con la derrota de ocho goles de la ida deja sin opciones al Ademar en el cuádruple empate a puntos con el que podría acabar el grupo si empata en Croacia.
Se lo jugarán todos los leoneses en 60 minutos. Con la imagen de este martes, opciones habrá seguro. Y probablemente, el pase estará cerca.