Más sufrido de lo esperado, en una lección de que cualquier equipo de la liga Asobal es capaz de poner en apuros a casi cualquier otro, el Abanca Ademar sumó su tercera victoria en liga ante un Bidasoa que dejó una sensacional imagen en el Palacio de los Deportes y peleó hasta un final un partido en el que los leoneses alternaron buenos momentos de juego coincidiendo además con el inicio del partido y el del segundo tiempo así como otros más grises que apretaron el marcador.Y es que en el comienzo del partido, un parcial de 4-1 a favor del Ademar en los primeros cinco minutos obligó a pedir el primer tiempo muerto del partido a Jacobo Cuétara, incapaz de penetrar la gran defensa ademarista que le sirvió para correr y que Juanín cogiera las primeras ventajas.
Sin embargo, Bidasoa demostró que no quería irse del partido tan pronto y dirigidos por un sensacional Lancina, que capaz de conectar en repetidas ocasiones con Cavero en el extremo fueron capaces de devolver la igualdad al partido y obligar a Rafa Guijosa a parar el partido (7-7).
A pesar de que el partido pareció roto varias veces a favor del Ademar, Bidasoa supo competir hasta el finalA partir de ahí el encuentro se mostró mucho más igualado, con un Ademar que dejó buenos momentos de juego en estática conectando en muchas ocasiones con la segunda línea sin demasiada dependencia de los lanzadores pero con un Bidasoa que desplegaba un gran juego y no solo se mantenía en el partido sino que conseguía ponerse por delante gracias en parte a la conexión entre Cristian y el pivote Popovic (11-12).
Sin embargo, una doble exclusión de los vascos que llevó a Jacobo a atacar en varios ataques consecutivos, sirvió para que Ademar le diese la vuelta al partido con un arreón que permitió a los locales marcharse al vestuario con una gran ventaja para lo que había ocurrido hasta el momento gracias a dos tantos de un Juanjo Fernández que aportó como siempre en defensa y además supo suplir a unos erráticos Vieyra y Costoya (16-12).
El partido parecía que volvía a romperse a favor del Abanca Ademar en los primeros minutos de la segunda parte, en los que los leoneses apretaron el acelerador en defensa y junto a un gran Cupara pudieron volver a correr haciendo daño al Bidasoa (20-12).
Los irundarras, sin embargo, se agarraron al encuentro con uñas y dientes y volvieron a recortar la ventaja hasta ponerse a 3 goles con la aparición de Nonó en el lateral y la entrada de Dejanovic en portería dejando claro que a falta de un cuarto de hora, el partido no estaba ni mucho menos decidido. Ahí fue cuando los de Rafa Guijosa se pusieron el mono de trabajo y con la aparición de Vieyra, la presencia de nuevo sobre la cancha de Carou tras estar amenazado buena parte del partido con dos exclusiones y la dirección de Seba Simonet supieron mantener la ventaja e incluso ampliarla, si bien el empujón final de los vascos de nuevo con Lancina y Cavero como estiletes dejaron en el marcador el 28-26 final, un resultado justo que refleja a la perfección el sudor que le costó al Ademar vencer a un Bidasoa que apunta a lograr el objetivo de la permanencia sin demasiados problemas.
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