Dado que poco más de una hora separa Lugo de Ponferrada este desplazamiento está llamado a ser siempre el mayoritario de la afición berciana, si bien el año pasado había sido a puerta cerrada y hace dos fue deslucido al coincidir en la jornada entre semana y celebrarse en miércoles.
Desde 2015 no era en fin de semana este encuentro frente al equipo al que más veces se ha medido en partido oficial la Deportiva y entre el tiempo que hacía que no podía viajar en sí y el que había pasado de la última oportunidad para este choque en concreto, la afición de la Deportiva se desquitó y fueron 800 los seguidores que se desplazaron al Anxo Carro, 700 con entrada y un centenar más que las adquirieron en taquilla, haciéndose notar de principio a fin y silenciando por momentos a una afición que ni siquiera estaba en clara mayoría, pues apenas había en torno a 2.000 seguidores en el campo.
«Nuestra gente nos ha vuelto a llevar en volandas, jugamos por ellos y nos sentimos orgullosos de representar a tanta gente de Ponferrada», aseguraba el técnicoJon Pérez Bolo tras el encuentro, en agradecimiento en una hinchada que por fin se llevó una alegría de un viaje a esa localidad lucense que tradicionalmente sólo había dado disgustos.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.