Se ha hecho muy largo el mercado. El planteamiento de esperar hasta el final, pensando en que habría jugadores inaccesibles al inicio y a juicio de la dirección deportiva mejores que aquellos a los que se podía acceder en ese momento, ha hecho que se fuera retrasando la incorporación de las piezas de la Cultural, pero también ha permitido que a la conclusión del mismo la sensación es que se ha conformado una plantilla muy completa, profunda y con variantes para todas las posiciones y diferentes estilos.
Este lunes 15 de septiembre, dos semanas después del cierre oficial del mercado de fichajes, por fin la Cultural ha entrenado al completo. Los ausentes sobre el césped son por motivos físicos (los lesionados Tresaco, Satrústegui, Maestre y Manu Justo), pero Raúl Llona tiene a su disposición en el vestuario a toda la plantilla que conformará el equipo que al menos hasta el mercado invernal buscará la salvación en Segunda División.
Y es que se incorporó a las sesiones el central Tomás Ribeiro, la última pieza del puzzle, un jugador por el que hace cuatro veranos el Grasshoppers pagó un millón de euros para sacarlo del Os Belenenses, y que ahora tras un año a menor nivel a caballo entre el Guimaraes y el Farense acaba aterrizando libre en una escuadra culturalista en la que ahora sí por fin José Manzanera coge unos días de vacaciones tras su intenso verano.
8 de los 18 fichajes llegan cedidos y 4 tendrán ficha del filial aunque son a todos los efectos del primer equipo
Le queda a los leoneses una larguísima plantilla de 27 jugadores, de los que cuatro ejercen con ficha del filial aunque sean a todos los efectos del primer equipo, y un total de 18 fichajes: Badía, Arnau Rafús, Calero, Larios, Hinojo, Barzic, Tomás Ribeiro, Yayo, Selu Diallo, Thiago Ojeda, Mboula, Cortés, Tresaco, Chacón, Lucas Ribeiro, Collado, Sobrino y Paraschiv.
De ellos ocho llegan en calidad de cedido (Larios, Hinojo, Barzic, Selu Diallo, Thiago Ojeda, Chacón, Cortés y Paraschiv) y cuatro tendrán ficha del filial (Larios, Barzic, Arnau y Thiago Ojeda) aunque sean a todos los efectos jugadores del primer equipo.
