La ciudad de Salamanca secundó este sábado en la Plaza de los Bandos, bajo una intermitente lluvia, la concentración para reclamar mejoras en las conexiones ferroviarias de la provincia, entre ellas su deficiente conexión con León, previo enlace por Valladolid, y protestar por la supresión del tren directo a Barcelona. La movilización reunió a representantes institucionales, universidades, sindicatos, organizaciones empresariales, asociaciones vecinales y colectivos sociales bajo una reivindicación común para exigir “un tren del siglo XXI” y frenar el “aislamiento” ferroviario de la provincia.
La protesta contó con la asistencia, entre otros, del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; los alcaldes de Salamanca y Plasencia, Carlos García Carbayo y Fernando Pizarro; el presidente de la Diputación, Javier Iglesias; los rectores de la Universidad de Salamanca y la Universidad Pontificia, Juan Manuel Corchado y Santiago García-Jalón, respectivamente; así como representantes sindicales, empresariales y de las escuelas de español.
Antes del inicio de la concentración, las instituciones y entidades integrantes de la plataforma comparecieron en el Ayuntamiento para escenificar la unidad en torno a una batería de reivindicaciones ferroviarias. El alcalde de Salamanca aseguró que la ciudad lleva “insistentemente reclamando la mejora de las comunicaciones ferroviarias” sin obtener respuesta del Gobierno de España y advirtió de que Salamanca “se juega su futuro”.

García Carbayo recordó entre las principales demandas la ampliación de la cuarta frecuencia del tren rápido con Madrid a los fines de semana, la creación de una quinta e incluso una sexta conexión diaria, la recuperación de la Ruta de la Plata, que un ramal del AVE portugués pase por Salamanca, culminar la electrificación hasta la frontera lusa y reducir los tiempos de viaje con la capital de España.
El regidor salmantino señaló que la supresión del tren directo con Barcelona ha sido “la gota que ha colmado el vaso” y defendió la necesidad de mantener unas conexiones acordes a una ciudad “universitaria, turística y de congresos”. Además, apeló a la unidad de la sociedad salmantina “apartando cualquier interés partidista”.
En la misma línea, el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, sostuvo que Salamanca está siendo “relegada” en los planes de mejora ferroviaria y reclamó impulsar el Corredor Atlántico, recuperar la Ruta de la Plata y reforzar las conexiones con Portugal, Madrid y el resto de España.

Las organizaciones empresariales y sindicales coincidieron en que unas mejores conexiones ferroviarias son fundamentales para el desarrollo económico y la fijación de población. El presidente de la Cámara de Comercio, Alberto Díaz, reclamó “igualdad de oportunidades” para las empresas salmantinas, mientras que representantes de CEOE Cepyme, UGT, CCOO y CSIF defendieron el tren como un servicio público esencial para el empleo, el turismo y la educación.
También intervino el presidente de la Asociación Tren Salamanca, Alejandro Rosende, quien denunció el “desierto ferroviario” que, a su juicio, sufre la provincia y criticó que se esté empujando a los ciudadanos hacia el uso del vehículo privado pese a las políticas europeas de movilidad sostenible.
