Se dispone de abundantes recursos, como los lubricantes, para que el sexo resulte cada vez más placentero, a pesar de que persistan problemas como la sequedad vaginal, que puede llegar a frustrar las veladas románticas más prometedoras. No obstante, es cierto que la oferta puede ser bastante abrumadora, sobre todo si es la primera vez que el usuario se lanza a probarlos. Vamos a arrojar luz sobre esta cuestión.
A estas alturas, se sabe, sin asomo de duda, que el sexo más satisfactorio viene siempre de la mano de una óptima lubricación. Pero, en ocasiones, ya sea por la menopausia, porque se trate de la vía anal, o por el contexto en el que se consuma el acto –como en un medio acuático–, se sufre de un déficit de hidratación. Por lo tanto, surgen molestias en la fricción.
Lo cierto es que cualquier persona novata que pretenda adquirir uno de estos lubricantes naturales haría bien en tener en cuenta las particularidades de su tipo de piel, ya que las más delicadas deben evitar aquellos lubricantes que contengan colorantes, pues pueden ocasionar molestias e irritaciones.
Por este motivo, los lubricantes naturales están ganando la partida, ya que respetan el pH natural de la vagina, además de no enrojecer o provocar picores en la zona íntima. Además, suelen ser de base acuosa y no aceitosa, precisamente para eludir estos problemas, y resultan más adecuados para emplear junto a un preservativo, pues no les restan efectividad.
No obstante, hay muchos más aspectos a los que atender, como los que siguen:
• Los productos perfumados no se recomiendan en el caso de tener la piel sensible, porque su composición puede causar irritación.
• La glicerina no resulta muy conveniente entre aquellas mujeres que tengan cierta predisposición a desarrollar hongos.
• Los parabenos son conservantes ampliamente utilizados, aunque con mala prensa, ya que se les consideran disruptores endocrinos que deberían, además, evitar las personas con la piel sensible.
• Los lubricantes que contienen silicona pueden ser irritantes y, por lo tanto, conviene limitar su uso en caso de presentar sensibilidad.
• El propilenglicol es otro de los compuestos que no se deben perder de vista. Suele incluirse en la formulación de los lubricantes a base de agua.
No obstante, el mejor lubricante natural es el que produce el propio organismo. Por este motivo, puede favorecerse su producción con consejos tan sencillos como beber abundante agua; decir adiós a hábitos tan nocivos como el tabaco o el alcohol; o tratar de mantener el estrés bajo control, ya que favorece la sequedad vaginal.
Lubricantes naturales para el sexo: cuál elegir según el tipo de piel
23/12/2021
Actualizado a
23/12/2021
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