Los agentes acudieron requeridos por el servicio de seguridad del centro comercial, que observó como el joven se metía en un probador con una carcasa de seguridad que protegía un teléfono móvil para, posteriormente, dirigirse a la salida del establecimiento con el móvil pero sin la carcasa, que dejó vacía en el probador, por lo que fue interceptado, informó la Policía Nacional.
Al ser requerido por los agentes, el joven hizo entrega voluntariamente del teléfono móvil, que el establecimiento valoró en 749 euros. Además, los agentes comprobaron que la carcasa donde se encontraba el terminal móvil había sido quemada a la altura de las bisagras para que estas se soltaran y el joven pudiera acceder al contenido, por lo que fue detenido.
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