De la Fuente reconoció que no fue una tormenta habitual y que “daba mucho miedo”. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales ni fue necesario evacuar a ningún vecino, aunque sí que fueron varios los sótanos que se vieron afectados por un “arrastre de agua muy importante”. En el pueblo hoy se dejan notar todavía los efectos de esta fuerte tormenta, con la presencia de “muchísimo barro”, además de árboles y hojas caídas y algún murete de contención en el que se han soltado algunas piedras.
La zona de las bodegas fue de las más afectadas, además de que la tormenta arrastró barro y piedras y levantó el pavimento en algunos lugares como la calle del Sol, y en algunos puntos se aprecia todavía “hasta dónde ha llegado” la tormenta. Las huertas de la zona también se han visto afectadas y la lluvia y el granizo las dejó “arrasadas” e hizo “daño” al cereal, donde “ha limado el grano”.
En el pueblo esperan ahora a que seque todo el barro acumulado para proceder a la limpieza de las calles y recuperar la normalidad totalmente. Mientras tanto, confían en que la tormenta no se repita, aunque esta tarde el cielo amenazaba nuevamente, con un “picante” y unas nubes amenazadoras, además de que en toda la provincia de Palencia se ha actividado la alerta amarilla en la jornada de mañana ante la posibilidad de que se repitan estos fenómenos meteorológicos adversos.
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