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Contar historias para evitar el olvido

Contar historias para evitar el olvido

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La autora Macu García González Ampliar imagen La autora Macu García González
Mercedes G. Rojo | 08/11/2022 A A
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Contar historias para evitar el olvido
Caminos femeninos del arte leonés (CXX) Macu García González presentará este jueves en Casa Botines su primera novela, ‘Los tiempos de Olvido’ (Círculo Rojo), que está teniendo un éxito y una repercusión mucho mayor de la que ella nunca hubiera imaginado
El universo de leonesas relacionadas con el mundo de la creación al que vamos teniendo acceso cada día, va creciendo poco a poco, confirmándonos que fue más rico de lo que podíamos imaginar al tiempo que nos presenta un presente muy ambicioso y nos asegura un futuro no menos interesante e intenso. En el mismo, nos quedamos hoy de nuevo con las letras, las del presente, dedicándole esta página a una escritora leonesa cuya primera novela, ‘Los tiempos de Olvido’, está teniendo un éxito y una repercusión mucho mayor de la que ella nunca hubiera imaginado. Y es que, publicada apenas hace unos meses, va ya por una más que avanzada segunda y un considerable número de encuentros mantenidos con público lector a lo largo y ancho de toda la geografía nacional.

Hablamos de Macu García González (León, 1963), a quien tendré la suerte de acompañar de nuevo este próximo jueves 10, en la Casa Botines de León, para seguir hablando de la trayectoria de este libro, un libro inspirado en todas las mujeres valientes que durante años ha ido conociendo, y a cuya memoria ha considerado que debía esta su primera novela, en la que nos cuenta cosas que tienen que ser dichas, historias que ya no se pueden callar más aunque hayan sido mil veces contadas, un libro que se ha convertido –a causa de las circunstancias socio-políticas que estamos viviendo en los últimos tiempos– en una novela imprescindible y de total actualidad, en un recordatorio de todas aquellas injusticias a las que las mujeres españolas hemos estado sometidas, en algunos casos podríamos decir que hasta nuestros días. Como no suele ser este espacio el dedicado a hablar de un libro concreto sino más bien a afrontar el perfil artístico de quien lo ocupa, haciendo un repaso a lo que desde su personal faceta artística tiene que aportarnos.

Macu García fue una de las escritoras que hace apenas unos meses nos acompañó en nuestra serie de verano ‘León desde otras miradas’ –de autoría compartida– ofreciéndonos una visión personal de la comarca a la que más ligada se siente, la montaña leonesa en la zona de Sabero a la que está ligada desde niña, también a través de sus ancestros. Es tal la fuerza que la une a ella que, a pesar de llevar prácticamente toda su vida en Valladolid, de haber criado allí a su familia y de ser este el lugar donde ha desarrollado la totalidad de su vida laboral, se sigue considerando leonesa por los cuatro costados, y en este lugar de la montaña tiene su refugio. Conocí a Macu hace algunos años por cuestiones laborales del momento, sin saber de nuestra común afición a la literatura, de nuestra pasión por escribir y contar historias, hasta reencontrarnos por casualidad en León, en el marco de la presentación de la antología de relatos ‘Contamos la Navidad’ en la que ella participaba; y poco a poco el lazo se fue estrechando.

Ávida lectora desde hace muchos años, sus referentes literarios son numerosos, encontrándose entre los últimos más significativos nombres tan reconocibles como Almudena Grandes, con especial hincapié en el conocimiento de la Historia de España que nos transmite desde un universo femenino, o Juan Ramón Biedma en lo referido a la novela negra; también autores de gran actualidad como Alejandro Palomas o Martha Hall Kelly, por no mencionar otros ligados al mundo del ensayo del que también es lectora habitual. Y compaginándolo con ello podríamos decir que Macu es, sobre todo, contadora de historias. Ella misma nos ha contado de sus impulsos literarios: «La literatura (...) siempre ha formado parte de mí, pero a los trece años mi relación con las letras se manifestó como algo permanente (...) El impulso de plasmar en unas líneas los pensamientos y los sueños (...), incluso la rabia o la tristeza, encontraban en el papel el lugar idóneo para su desahogo. Mi incursión inicial fue la poesía, luego (...) los relatos y hace unos tres años sentí la necesidad de pasar a la novela». Y así, a lo largo de su vida ha participado en numerosos recitales poéticos, escrito en diversas revistas literarias y recibido diferentes premios por sus textos, además de escribir la historia, personajes y texto para la teatralización de varios juegos de Escape Room.

Si nos centramos en su narrativa: sus relatos penetran con acierto en la psicología de los personajes ofreciéndonos, a menudo, situaciones no siempre cómodas, como tampoco la vida lo es. Además de la antología ya mencionada podemos encontrarla en ‘Ella, la igualdad’ (2019), o ‘Contamos todas. Veintinueve narradoras de cuento de Castilla y León’ (2022), el último proyecto, coordinado por Celia Corral Cañas para Castilla Ediciones, en el que participa junto a otros nombres también leoneses. Con el acercamiento a la novela va buscando un poco más de sus personajes, de las situaciones recreadas, como una necesidad de traspasar límites, de indagar con más profundidad en lo que a algunos de ellos les ha ido sucediendo a lo largo de la vida; algo que necesita un tiempo de más que le vino de mano de la pandemia.

Hoy, aparte de lo ya publicado, Macu cuenta no con una sino con otras tres novelas más en cartera; las dos primeras en proceso de reposo antes de pasar a su revisión, tras un tiempo prudencial para poner entre ella y el texto la distancia necesaria con la que acceder a su corrección, sin la profunda implicación personal que suponen meses de trabajo en torno al mismo; la tercera, también en avanzado proceso de creación. Además, diversos proyectos literarios, más humildes, en los que gusta colaborar. Tanto unas como otros, suelen tomar forma e impulso definitivo en su refugio leonés, al que acude a menudo para escribir, escribir y escribir, iluminada por la luz que estos paisajes le ofrecen. Y, junto a su febril creación literaria, una también meteórica tarea de acercamiento al público de la que dice disfrutar tanto como del propio proceso de creación porque le permite redescubrir su obra bajo prismas y perspectivas que en muchas ocasiones ella misma no se había planteado.

De lo que estoy segura es que seguiremos oyendo hablar de ella y de su obra. Mientras tanto les invito a leerla y, en la medida de lo posible, a escucharla pues transmite verdadera pasión por lo que escribe.
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