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Coches de 'línea discontinua'

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D.L. Mirantes | Teresa Giganto | Patricia Ferrero | Pedro J. Abajo | E. Niño | 26/02/2018 A A
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Coches de 'línea discontinua'
Despoblación Las líneas de autobús que conectan el medio rural y la flota del transporte de viajeros de la provincia se reducen paulatinamente
Con el sol empezando a asomar en el horizonte, a primera hora de la fría mañana leonesa, un autobús avanza torpemente por las calles de un pueblo cualquiera de la provincia. La parada ante la casa no está en la ruta, oficialmente el autobús debería parar en la carretera, pero el viajero no tiene nadie que le acerque ni fuerzas para derrochar en el camino hasta la marquesina. El conductor y el resto del pasaje consienten en acercarse a la puerta. La situación descrita es irregular, pero no es excepcional. El coche de línea (cada día más discontinua), los autobuses de línea regular que conectan los más de mil pueblos de la provincia entre sí, con las cabeceras de comarcas y con la capital son más un lugar que un transporte, para muchos una familia, como explican los conductores con los que ha hablado este periódico. La despoblación obliga a estrechar los lazos tanto como se estrechan los padrones y, en consecuencia, las frecuencias y las flotas de autobuses.

El catedrático de Geografía Humana de la Universidad de León (ULE), Lorenzo López Trigal, en el artículo ‘Infraestructuras de transporte y sistema urbano’ del libro ‘Diagnóstico de la Provincia de León’ recuerda que en los años 1960 estaban matriculados 216 autobuses en León, en los 1970 eran 319 y en los 1980 eran 447. El aumento del parque de autobuses continuó durante los años 1990 y los 2000 hasta que se detuvo con la llegada de la crisis. En el 2008 la DGT tenía registrados 768 autobuses, mientras que en el último recuento la cifra se redujo en 130 vehículos, hasta los 638.

Con la reducción de la flota se ha producido también la de las líneas y frecuencias, que ha sido paliada en parte por el servicio de Transporte a la Demanda de la Junta de Castilla y León, que también ha sufrido una caída paulatina en el número de usuarios en León. Según las estadísticas oficiales la cifra de viajeros ha caído desde los 65.375 registrados en el 2012 hasta los 40.160 del pasado año.

No obstante, en un territorio tan vasto y accidentado como la provincia leonesa cada comarca tiene su propia situación, en gran medida condicionada por el desarrollo de la zona.

Órbigo

Ha perdido muchas combinaciones de autobús. En Veguellina hasta hace no mucho pasaban autobuses cada hora, pero ahora la frecuencia se ha reducido a más o menos la mitad, y si es fin de semana casi por completo. La mayoría de los autobuses que pasan llevan a cabo rutas excesivamente largas. Muchos de los autobuses que llegan desde La Bañeza hacen el recorrido por Santa Marina y Carrizo, no por Hospital, lo que incrementa el tiempo de viaje exponencialmente. Otro problema que observan los usuarios es que no se cumplen los horarios. Es fácil perder el bus llegando cinco minutos antes o por el contrario esperar diez o quince minutos sobre la hora prevista.

Sur de León

Los autobuses cada vez pasan con menos frecuencia, y en ocasiones pasan sin ton ni son. Así sucede en Matadeón de los Oteros desde donde es imposible ir y venir a la capital leonesa en el mismo día «así que el servicio de tener línea de autobús para ir a León es como que no existiera», dicen algunos de sus vecinos. Porque el transporte pasa dos veces al día por Matadeón, una para ir a mediodía y otra para volver tan solo una hora después de haber llegado a León. Esta situación no permite a los viajeros poder llevar a cabo las tareas pendientes en la ciudad. La situación cambió hace unos cinco años, cuando se modificó la ruta León-Valderas, pasando por Valencia de Don Juan. Antes de la modificación de su frecuencia pasaba por esta pequeña localidad de los Oteros por la mañana, a mediodía y al final de la tarde. De este modo sí daban un buen uso a la línea, «no como ahora, que si no vas a León para quedarte, no tienes opción de hacer los recados y volver».

Tierras bañezanas

La comarca no es una excepción. En los últimos años han desaparecido servicios por la merma de viajeros y se ha incorporado el transporte a la demanda en algunas zonas donde el tráfico es mínimo. Exceptuando las conexiones diarias con León, Astorga, Benavente (Zamora) y otros puntos de la comunidad, actualmente, a La Bañeza llegan nueve rutas regulares con una frecuencia semanal como mínimo. Algunas de estas líneas operan de lunes a sábados, como el caso de las conexiones con Villalís de la Valduerna, Alija del Infantado y Tabuyo del Monte. Otras líneas reducen su frecuencia a cinco días a la semana, como el caso de Pinilla de la Valdería, y en otras zonas existe servicio dos o tres días a la semana como Santa María del Páramo, Huerga de Frailes y Laguna de Negrillos. Para las rutas de Camarzana de Tera (Zamora), San Esteban de Nogales la frecuencia es semanal y está regida por el sistema de Transporte a la demanda.

Babia y Luna

Existen diversas rutas que interconectan los pueblos. Se trata de líneas que se realizan un día a la semana, y en la mayoría de los casos permiten al usuario enlazar con la línea regular Villablino-León.

Riaño, Cistierna, La Magdalena

El transporte a la demanda conecta las localidades de la zona con servicios de lunes a domingo. Las rutas marcadas en este servicio son La Uña-Riaño, Llánaves de la Reina-Riaño, Guardo-Riaño, Caín-Riaño, Soto de Sajambre-Riaño, y Riaño-Cistierna. En la comarca de Cistierna también existen rutas dentro del servicio de transporte a la demanda que interconectan los pueblos de esta zona de la montaña oriental leonesa. Se trata de rutas que se realizan hasta dos y tres veces por semana.

Dentro del transporte a la demanda, también existe servicio entre las comarcas de Luna y Omaña, determinando esta zona como las líneas de ‘La Magdelena’. Este servicio tiene una periodicida de entre dos y tres días por semana.

Bernesga y Torío

En estas zonas no existe el Transporte a la Demanda. Los pueblos se conectan mediante la línea regular de autobús que va a la capital leonesa. En el caso de la cuenca del Bernesga, existe línea a diario entre Villamanín y León a través de la N-630 o con variaciones. En la cuenca del Torío es la empresa Reyero la encargada de conectar núcleos como Cármenes o Matallana con León, con viajes de lunes a sábado.
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