El 2026 será un año que en León estará marcado por los homenajes a Urraca I, cuando se cumplen 900 años de la muerte de la monarca. Unos actos que buscan poner en valor su legado, "ninguneado" por la Historia, y que han comenzado este viernes con una actuación de la Coral Isidoriana en el Panteón Real, seguida de la ofrenda de una corona de laurel frente a los restos de la reina y de un repique de campanadas en el Claustro de San Isidoro.
Decenas de leoneses se han congregado en San Isidoro para seguir a través de una pantalla gigante estos actos que pretenden reconocer la figura de esta mujer que reinó de 1109 a 1126. La programación de este viernes ha dado inicio con la interpretación de dos canciones del siglo XVI, una de ellas un poema musicalizado de Juan del Encina.
El abad del Cabildo de San Isidoro, Luis García, ha presentado a Urraca I como una reina que "gobernó en primera persona, con plenitud de poder". "El que este año esté dedicado a Urraca I, reina de León, es un acto de justicia, reconocimiento y responsabilidad, tanto con su figura como con nuestra propia identidad", ha expresado el representante isidoriano.
Además, el abad considera que "recordar a Urraca I es recordar que el Reino de León fue laboratorio de Europa", en lo que respecta a representación política y a la conquista de derechos. En este sentido, Luis García destaca de la monarca leonesa, nueve siglos después, su "coraje y sentido del deber".
Por su parte, el alcalde del Ayuntamiento de León, José Antonio Diez, ha coincidido en lamentar que la figura de esta monarca haya sido "criticada, olvidada y ninguneada" por los historiadores, como la historia propio Reino de León, justificando la necesidad de dedicar este nuevo año a poner en valor su legado. El regidor ha destacado la labor como mecenas de Urraca I o el hecho de acuñar su propia moneda, en un reinado de 17 años que constituye "un novedoso y disruptivo modo de ejercer el poder regio", ha valorado el regidor leonés.
Estos discursos han dado paso a una demostración de repique de campanas en honor de Urraca I, con diferentes toques que la propia monarca pudo escuchar en su momento ya que la tradición ha logrado conservarlos durante siglos. Jorge de Juan, de la Escuela de Campaneros de Villavante, fue el encargado de explicar toques más vinculados al aspecto religios como los de alborada, de Ángelus o de oración, así como otros como el de nube frente a la amenaza de las tormentas para los campos o el de fuego para avisar al vecindario del peligro de incendio.
Jorge de Juan también ha enseñado diferentes toques fúnebres o aquellos que sirven para llamar a concejo o a hacendera. "Las campanas no solo llamaban, convocaban. Era el móvil, el 'WhatsApp' de la época", ha apuntado el representante de la Escuela de Campaneros de Villavante.
Un reconocimiento más dentro de la maratón de conferencias, talleres e iniciativas varias dedicadas a Urraca I, como la puesta en marcha de un sello conmemorativo. Todo ello para que esta mujer ocupe el lugar, el trono, que le corresponde dentro de la historia de España y de Europa.