Sobre la novela ganadora, ‘La danza de los estorninos’, su autora señala que es la historia de un joven inadaptado que va contando su historia actual. Ha estado en varios centros de acogida y llega el momento en que va a cumplir la mayoría de edad y tiene que dejarlo. El protagonista de la historia manifiesta el enfado que tiene con el mundo y a lo largo de la novela vamos viendo por qué es así. Muchas veces juzgamos a la gente y no sabemos de dónde viene y todo eso que manifiesta», argumenta Berrocal, para quien el perfil de este personaje de ficción se ajusta bastante a la realidad. «Él ha vivido una serie de situaciones que le van a llevar a darse cuenta de que no es el único desgraciado en el mundo, que no es el único que lo está pasando mal. Va a ver un poco lo que hay en la vida real, no encerrarse y mirarse todo el tiempo el ombligo sino lo que hay fuera de su entorno».
Las situaciones por las que atraviesa el protagonista de ‘La danza de los estorninos’ son duras en ocasiones, pero en otras la autora rebaja la tensión incorporando algunos elementos de humor a fin de que la lectura sea más atractiva y no resulte tan dura.
Beatriz Berrocal sigue ejerciendo como enfermera y cada día le toca vivir experiencias que no ha querido trasladar al terreno literario. «No me apetece escribir de la pandemia y no creo que lo haga porque no me trae nada bueno a la mente. Como la escritura a mí lo que me sirve es de evasión y de relax, la pandemia tiene que quedar a un lado porque si no no salgo en todo el día de lo mismo. Escribir esta novela, como otras muchas que he escrito, sirve para sentirme bien con lo que estoy haciendo, para olvidarme del resto de cosas y disfrutar mientras escribo», reconoce Berrocal, que no quita que en algunas de sus novelas, como es el caso de ‘Cosa mía’, aborde temas tan serios como la violencia de género. «Muchas veces para inspirarte no tienes más que mirar a tu alrededor. Lo que tienes que sentir es que mientras estás escribiendo eso te sientes a gusto, aunque sean situaciones que no inviten precisamente a la risa», señala la escritora, que considera que lo más importante de ganar un premio como el que lleva el nombre de Avelino Hernández no es tanto la dotación económica del mismo como la edición del libro. «El Ayuntamiento de Soria entrará ahora en contacto con la editorial que considere oportuna, se editará y saldrá a la venta como novela juvenil. Ese es el verdadero premio, el haber gustado a un jurado que lo ha votado por unanimidad y poner el libro en la calle. La verdad es que es muy motivador, porque el mundo de la escritura no es siempre fácil, de hecho es muy complicado y cada vez es más difícil acceder a las editoriales y el tener un libro más publicado es muy motivador para seguir escribiendo», destaca Berrocal, que a la hora de acometer literatura infantil, juvenil o para adultos va en función de lo que siente en cada momento. «El año pasado escribí tres textos de literatura infantil, una novela juvenil y una novela infantil. Ahora voy a empezar una novela de adultos. Lo que me pida en cada momento. Tengo que sentirme cómoda con lo que estoy escribiendo. Es la única forma de disfrutar de lo que hago»