Antonio Alvarado: "Ya no soy el que era, pero no me quejo"

Antonio Alvarado: "Ya no soy el que era, pero no me quejo"

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Alvarado junto a sus hijos antes de recibir el homenaje que este sábado le brindó todo el pueblo. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Alvarado junto a sus hijos antes de recibir el homenaje que este sábado le brindó todo el pueblo. | MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández | 08/07/2018 A A
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Antonio Alvarado: "Ya no soy el que era, pero no me quejo"
Personajes Antonio Alvarado, recordado luchador, ex alcalde de Crémenes y siempre vecino de Remolina cumple este domingo 106 años y este sábado lo celebró con vecinos, familiares y recibiendo un homenaje del ayuntamiento que presidió. Muy lúcido, bromeaba cuando le hablaban de viejos tiempos: "Uy, ya no soy el que era"
"Nací el 8 de julio de 1912, en Remolina. Yo me acuerdo bien de cuando nací, el que no lo tenía fácil era mi padre pues éramos quince hermanos. Por eso hay Alvarados por cualquier parte que vayas". No le falta razón a Antonio Alvarado, que este domingo cumple 108 años y lo celebró este sábado en «mi pueblo», como dice siempre, pues siempre se ha sentido de allí y siempre lo ha defendido aunque «la vida me llevó por ahí... éramos 15». Por ahí fue ir al País Vasco a estudiar a los Oblatos — «pero lo de fraile...»—. Fue pastor, niño minero, tuerce el gesto cuando sale la palabra guerra pues le despierta duros recuerdos en Asturias, Aragón, Teruel... la famosa batalla del Ebro y Gandesa y a su regreso se hizo policía. «Fui de todo».

- Y luchador.
- De los buenos, no está bien que yo lo diga, pero te lo dirán los demás.

Claro que lo dicen. Y cuentan gestas de este paisano que seguramente sea el único luchador vivo que se agarró con el mítico Sastrín, que ganó dos veces el prestigioso corro del viejo Riaño, que ha dejado sus genes pues por ahí viene una generación de Alvarados que ya está dando que hablar. Para bien.
Salía ayer de la misa en su honor e iba saludando a los vecinos desde su silla de ruedas, hablaba con todos y a muchos los conocía preguntando «¿de quién eres nieto». Se produjo una curiosa anécdota con alguien de otro pueblo, la concejala Nuria de Ponga. «Yo no soy de Remolina pero mi abuela Dorotea siempre me hablaba de uno de Remolina que era muy buena persona, Antonio, que ayudaba a todo el mundo».

- Dorotea, claro. Antonio soy yo... pero ya no soy el que era.

Y comenzó a contarle la historia de su abuela. «Era muy bailadora, le gustaba mucho bailar y venía a la fiesta de Remolina. Ya de mayor la encontré un día en Crémenes, cuando no había farmacia y la llevé a Riaño a por unos medicamentos. Claro que me acuerdo».

Claro que se acuerda. Recuerda sus años de alcalde, el primer alcalde socialista en Crémenes, y curiosamente los comenta con quienes fueron sus rivales políticos, como el actual alcalde, y todos coinciden en algo. «Antonio es un gran paisano, siempre lo fue».

No es tarea fácil encontrar quien hable mal de él, de Alvarado el de Remolina
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