En León cada vez hay menos bodas y las que se celebran lo hacen cada vez más tarde. Los cambios sociolaborales de las últimas décadas repercuten directamente tanto en el número de matrimonios, ya sean religiosos o civiles, como también en la edad a la que estos se están celebrando. En el caso de la provincia leonesa, la media de los contrayentes se sitúa ya, según la última actualización del Instituto Nacional de Estadística (INE), en los 37 años.
Las bodas también parecen guardar una relación directa con la despoblación. En este sentido, el epicentro nacional en lo que respecta a escasez de matrimonios se concentra en la Región Leonesa, que ha arrastrado durante décadas una preocupante crisis demográfica. Zamora, León y Salamanca son, por ese orden, las tres provincias de toda España con una tasa de primo-nupcialidad más baja.
No es región para bodas y los jóvenes leoneses, zamoranos y salmantinos se están alejando del altar, o de las casas consistoriales, por motivos como el envejecimiento de sus territorios, que provoca que cada vez haya menos parejas potenciales dentro de una pirámide de población que peina canas. La progresiva secularización de la sociedad repercute directamente en los matrimonios por la Iglesia; pero también en los civiles, dado que este tipo de uniones, en sí, ya no se ven como ese paso casi ineludible que dar en la madurez. La mayor fragilidad de las relaciones amorosas, las tasas de divorcios, el coste de las celebraciones nupciales o la falta de estabilidad económica o laboral también influyen en estos cambios que, a juzgar por las estadísticas oficiales, parecen tener una mayor incidencia en las provincias del oeste de Castilla y León.
La tasa de primo-nupcialidad, aquellos matrimonios que se celebran por primera vez, se sitúa actualmente en la provincia de León en 4,35 contrayentes por cada millar de habitantes. Un porcentaje, punto y medio por debajo de la media nacional, que solo es inferior en los vecinos zamoranos con 3,91 novios. Salamanca, con 4,43 personas, completa un podio que es nacional y regional a un mismo tiempo.
De esta manera, según estos datos del INE, en León de cada 1.000 personas solo se formarían dos parejas que acaban contrayendo matrimonio. Una realidad que choca con lo que ocurre en otros territorios del país, como Baleares que prácticamente duplica estas tasas de primo-nupcialidad.
Las estadísticas apuntan a que de cada millar de leoneses solo se formarían dos parejas que se casan
Sin embargo, estos datos no siempre han sido así y las tasas de primo-nupcialidad en León han mantenido en las últimas décadas una prolongada tendencia a la baja. A comienzos de la actual etapa democrática, en la provincia se contabilizaban hasta una docena de contrayentes por cada millar de habitantes.
Desde entonces, el descenso ha sido prácticamente interrumpido, bajando de los nueve contrayentes por millar de leoneses a comienzos de los años 90 y de los siete a inicios del presente siglo. La actual tasa de primo-nupcialidad de León se sitúa en mínimos históricos, a excepción del pandémico 2020 en el que esta variable se desplomó hasta los 2,42 novios por cada millar de habitantes debido a las restricciones impuestas a la celebración de este tipo de eventos.
Los novios de la provincia de León se daban el 'sí, quiero' en la década de los 80, como media, a los 25 años
De forma paralela, la edad a la que los leoneses se dan el ‘sí, quiero’ ha ido aumentando de forma progresiva en el último medio siglo. A finales de los años 70 y comienzos de los años 80, los novios de León promediaban unos 25 años. En la actualidad, son muy pocos los que se deciden a dar el paso a esa edad.
La media de edad ha pasado, así, a situarse en los novios leoneses en casi 37 años. Concretamente, en algo más de 38 en el caso de los hombres y en un poco menos de 36 entre las mujeres. No obstante, este envejecimiento de los contrayentes en León también ha sido progresivo, superando el promedio de la treintena justo en el cambio de siglo.
Los cambios sociales repercuten de modo directo en los modelos de familia y también en cómo y cuándo estas se conforman. Las estadísticas evidencian una nueva realidad en los matrimonios de los leoneses y una provincia a la que cada vez le cuesta más darse el ‘sí, quiero’.