... Y la reforma para ‘curarlas’

El Ayuntamiento considera que el Parador puede funcionar con total normalidad hasta que se ejecute su rehabilitación integral

Alfonso Martínez
16/05/2016
 Actualizado a 06/09/2019
Vista del vestíbulo principal de San Marcos y de la escalera de acceso a las plantas superiores. | DANIEL MARTÍN
Vista del vestíbulo principal de San Marcos y de la escalera de acceso a las plantas superiores. | DANIEL MARTÍN
Con el resultado desfavorable de la Inspección Técnica de Construcciones (ITC) sobre la mesa y a la espera de que se diseñe el nuevo proyecto para la rehabilitación integral de San Marcos, cabe preguntarse si el Parador puede seguir funcionando con normalidad.

Y la respuesta es que sí. Al menos así se refleja en un informe que han elaborado recientemente los arquitectos del Ayuntamiento de León con el fin de valorar las medidas adoptadas por Paradores para solventar las deficiencias afloradas en el informe de la ITC sin acometer grandes inversiones y a la espera de que se pueda acometer esa rehabilitación integral. "La actividad puede desarrollarse con total normalidad, no suponiendo un peligro para la salubridad o seguridad de terceros o de los propios empleados de Paradores", puede leerse en las conclusiones del informe, que está fechado el pasado 26 de abril.

Este documento es fruto de dos visitas de inspección al edificio y recalca en primer lugar que la fachada se encuentra vallada y "en condiciones de seguridad para el uso público". Recuerda además el proyecto recientemente licitado para rehabilitar la fachada con una inversión de 1,74 millones de euros. Se prevé que los trabajos comiencen en el segundo semestre del año. Este mismo proyecto incluye, según el informe municipal, las obras que solucionen las humedades de las plantas baja y sótano.

Sobre el resto de fachadas, se detecta la necesidad de reparar algunos toldos y algunos elementos con anclajes que , sin ser óptimos, "no ponen en riesgo el uso de los espacios públicos sobre los que se encuentran". En este sentido, el informe desaconseja iniciar obras que no sean las destinadas a garantizar la seguridad debido a la proximidad del proyecto de rehabilitación integral que ultima Paradores, que también servirá para poner fin a los problemas detectados en la cubierta, que no comprometen el funcionamiento del edificio y para cuya resolución se ha pedido un presupuesto por si fuera necesario.

Respecto a la red de evacuación de las aguas fecales, los arquitectos del Ayuntamiento creen que la reciente clausura de varias habitaciones de las plantas cuarta y quinta del edificio histórico ha servido para aliviar la situación.

El informe reconoce que la instalación eléctrica está "obsoleta", pero su funcionamiento es «seguro» y no indica que haya que adoptar medidas excepcionales. Finalmente, en cuanto a la viga del forjado superior de la planta sótano, los técnicos consideran que su estado no hace peligrar la estabilidad del edificio, puesto que cubre una luz de seis metros y su carga se restringe al paso ocasional de peatones, ya que se ha cortado el tráfico de vehículos por el acceso posterior del Parador.

40 millones de inversión


San Marcos está por tanto, según este informe, para funcionar hasta que pueda acometerse el proyecto de reforma integral. Cabe recordar en este sentido que esta misma semana ha trascendido la adjudicación de su diseño. Correrá a cargo del estudio de arquitectos Bringas Bellod, ubicado en Madrid. La adjudicación supone un desembolso de 992.200 euros (impuestos incluidos). Se abre ahora un plazo de 30 días para la formalización del contrato. El plazo de ejecución es de nueve meses a contar a partir de ese momento, por lo que el diseño del nuevo San Marcos tendrá que estar listo antes de abril de 2017.

Cabe recordar que de esta forma se retoma la idea de una intervención en profundidad, una opción que se desechó por las estrecheces presupuestarias de la crisis. Ahora, se estima que la rehabilitación integral requerirá una inversión de 40 millones de euros.

Este nuevo diseño se divide en dos partes. La primera se centrará en la mejora y adecuación de edificio noble (el histórico) con intervención puntual en el claustro renacentista y la recuperación de patio de la zona sur, potenciando la incorporación y uso de habitaciones en esta zona. Se acometerá además la remodelación de las habitaciones que miran al río. En la zona noble se prevé la construcción de 40 habitaciones «singulares», además de un salón para clientes alojados. Se prevé además un restaurante en la planta baja junto al río.

La otra gran parte de la obra que perfila Paradores pasa por la demolición de la edificación trasera y su posterior reconstrucción. El pliego para el diseño del proyecto establece que se respetará la volumetría existente y se integrarán las actuales terrazas de las habitaciones. El inmueble incorpora salones, habitaciones, cocina y zona de spa y piscina.
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