El problema es que esos números son el código de verificación de WhatsApp. En el momento en el que la víctima se los reenvía al ciberdelincuente, le está dando permiso para entrar en su cuenta de WhatsApp. Algo que le permite tanto robarle los datos como suplantarle. Las opciones son prácticamente infinitas. En caso de que los delincuentes quieran mantener el control de la cuenta, pueden hacerlo habilitando la autenticación en dos pasos en aquellas cuentas de WhatsApp que no la tuviesen habilitada previamente.
«La autenticación de doble factor siempre ha sido la única forma de evitar el robo de las cuentas de WhatsApp, pero ahora los malhechores la están usando para mantener a los dueños reales fuera de sus cuentas. Esto refuerza la necesidad de que las personas entiendan la importancia de proteger sus datos. La aplicación es ampliamente utilizada en nuestro día a día y también suele ser una herramienta esencial para algunos en el trabajo. Imagine no tener acceso a esta por días o semanas. Instamos a todos los usuarios a que configuren la autenticación de doble factor en esta aplicación lo antes posible y desconfíen de mensajes y llamadas de desconocidos ya que todo lo que brilla no es oro», explica Fabio Assolini, analista de seguridad en Kaspersky.
Desde la firma de ciberseguridad, apuntan, a su vez, que han encontrado casos en los que el estafador, tras haber puesto en práctica este método, lo ha repetido para robar las cuentas de los contactos de la primera víctima. Aunque, por el momento, no es algo habitual.
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