Más allá de campañas puntuales como el Club de los 60 que a través de vuelso chárter dan vida a aeropuertos como el de León, sin duda la salud de las operaciones de un aeródromo lo marcan los vuelos regulares que ofrece. Es ahí donde está una de las grandes guerras de La Virgen del Camino, actualmente con un contrato vigente por parte del Consorcio que tiene a la compañía Air Nostrum como adjudicataria con un coste de 2,4 millones de euros al año y que apunta a continuar hasta 2027.
Dentro de ese contrato, adjudicado en 2024, la compañía subsidiaria de Iberia ofrece actualmente ocho destinos, dos durante todo el año (Barcelona y Palma de Mallorca), uno en la temporada de invierno (Oporto) y el resto en verano o en campañas como Navidad o Semana Santa (Gran Canaria, Tenerife Norte, Ibiza, Málaga y Menorca).
Cabe señalar que Air Nostrum no ofrece por política de empresa los datos de ocupación de sus rutas comerciales, si bien una investigación en los datos detallados que ofrece Aena permiten dibujar un escenario bastante aproximado (dada la ausencia de alternativas) de la situación de los vuelos regulares desde y hacia el Aeropuerto de León. Así, con Air Nostrum viajaron durante el año 2025 un total de 57.924 pasajeros, lo que supone unos 4.500 más que en 2024. Sin embargo, también ha habido un aumento en los vuelos, tanto de salida como de llegada, concretamente 106 más. Con esa cifra en la mano, y señalando que la compañía ha ofrecido unas 91.700 plazas durante el pasado año, el dato señala que la ocupación media de sus vuelos es de un 61,73%. Una cifra que no es ni mucho menos rentable para un sector que apunta, como mínimo, a un 80%-90% de ocupación... si los vuelos no están subvencionados como es el caso de León, donde esencialmente se paga para que la aerolínea encuentre beneficio.
La conexíón con Oporto se demuestra fallida con una ocupación de en torno al 40%
Por destinos, la principal ruta del aeropuerto de León, la de Barcelona, tendría una media de ocupación del 55%, con casi 28.000 pasajeros. Mucho más interesantes son las cifras que ofrecen los vuelos a las islas, allí donde no existe alternativa ferroviaria, la principal a la hora de elegir viaje. Así, el reforzado corredor con Palma de Mallorca fue utilizado por casi 20.000 personas, con una ocupación superior al 70%. Un porcentaje similar al de la conexión con Gran Canaria, cercana al 75% tras ofrecer 4.000 plazas. Las rutas a Ibiza, Málaga y Menorca comparten similares ocupaciones, entre el 62 y el 69%, si bien la que más ha destacado ha sido la que estrenaba el pasado verano Air Nostrum con el anteriormente conocido como aeropuerto de Los Rodeos, en la zona norte de Tenerife. Como novedad se ofrecieron 1.200 plazas que se ocuparon por encima del 82% trasladando a más de 900 personas.
Mención aparte merece la ‘ocurrencia’ del Consorcio del Aeropuerto en su última licitación, la de incluir una ruta a Oporto en invierno buscando atraer al esquiador portugués. No parecía que un desplazamiento de algo más de tres horas en coche para un público que precisamente necesita de viajar cargado de equipaje fuese a ser un éxito y así se ha confirmado, ya que apenas 800 pasajeros viajaron en una ruta que ofrecía 2.000 plazas, es decir, una ocupación de en torno al 40%.