«Ahora hay que ser prácticos en este sentido, nosotros si el Gobierno no tiene voluntad de hacer el parador, estamos emplazados a una reunión a finales de septiembre con Turespaña para hablar sobre esto». Una reunión a la que el Ayuntamiento irá bien preparado «se está elaborando una peritación de los edificios que había allí, y vamos a tener que ser indemnizados además de revertir lo que son los terrenos, pero es que los terrenos estaban en unas condiciones cuando se entregaron y son unas condiciones muy diferentes a las que están ahora». Rivas espera para ver el resultado de esta peritación, aunque asegura que «nosotros defenderemos los intereses de nuestros vecinos, aquello fue una decisión unilateral de Paradores de demoler aquellas instalaciones porque consideraban que no eran oportunas para el edificio que se preveía adaptar allí luego, y por eso este Ayuntamiento además de recibir esos terrenos que recibir una indemnización que tiene que corresponderse con esa peritación”» Una indemnización que, sentencia, deberá ser acorde al valor de inmuebles demolidos y terrenos «sino es así inevitablemente nos veremos en los juzgados».
Un sueño roto
El Parador de Villablino iba a ser el buque insignia en torno al que alternativa económica de turismo en una comarca eminentemente minera. El socialista José Luis Rodríguez Zapatero comprometía en el año 2004 este proyecto. La inversión prevista rondaba inicialmente los 18 millones en un ambicioso proyecto para construir un nuevo edificio y dotarlo de equipamiento. Entre otras características, se vislumbraban unas 70 habitaciones además de un spa.En 2010 se derribaron las escuelas y el matadero municipal para dejar libres los solares en los que se encontraban y que fueron elegidos para construirlo. En el verano de 2012 la presidenta de Turespaña, Ángeles Alarcó, aparcaba el proyecto basándose en la crisis económica y las bajas cifras de demanda. Este año el PSOE quemaba su último cartucho con una enmienda directa a los presupuestos generales pidiendo dotación económica para el Parador a través de los fondos mineros. El rechazo del PP ha dejado constancia de que éste es un sueño que nunca se hará realidad.