Hay crímenes tal horrendos que se convierten en una señal de alarma social. Uno de ellos fue el de una leonesa de 51 años, Rosario Endrinal, que fue quemada viva en un cajero automático de Barcelona, donde dormía, por tres jóvenes —uno de ellos menor de edad— que parece que se divertían así: la golpearon, la regaron con líquido inflamable y la quemaron viva mientras las cámaras del cajero grababan un ‘entretenimiento’ tan injusto, incomprensible e inhumano.
Esa misma grabación sirvió para detener a los tres jóvenes y descubrir que, antes de quemarla, la golpearon con un cono de aviso de obras, con una botella... sin ninguna explicación en un juicio en el que tan solo acertaron a pedir perdón. La única explicación que supieron ofrecer es que «olía mal».

Dos de los asesinos ya habían protagonizado agresiones contra indigentes en el pasado y el tercero admitió haber tenido una relación estrecha con grupos neonazis y fascistas de Barcelona. Un amigo llegó a decir que para ellos «los indigentes no son personas».
Charo Endrinal era una leonesa (nacida en 1954) que se fue a Barcelona buscando oportunidades laborales que encontró, llegando a ser secretaria de alta dirección en una gran empresa. Algunos golpes de la vida, entre ellos de carácter sentimental, la llevaron al abandono, la pobreza y vivir en la calle. Se la llamó ‘la mendiga que pedía con abrigo de visón’, hasta que se lo robaron.
Su asesinato despertó y conmocionó a la sociedad barcelonesa y española en general. Marcó un antes y un después, se comenzó a hablar del término aporofobia, hasta entonces muy poco usado, como única explicación, el odio y rechazo al pobre o indigente, sin ninguna razón, pues Endrinal era, además, una mujer que no se metía con nadie, hacía su vida, sobrevivía y dormía en un cajero, lo que le costó la vida.
Su caso, por suerte, no cayó en saco roto y, al margen de la popularización del término, fue el detonante de diversas iniciativas, sobre todo en Barcelona: La creación del edificio Rosario Endrinal para acoger indigentes, su imagen protagonizó campañas de Stop Aporofobia, el podcast sobre el proyecto CasaCalle, que consiste en la producción de una obra de teatro basada en la vida de Rosario...
Es el único consuelo, el de su semilla contra el irracional odio.