El recorte de efectivos humanos y materiales, dicen, ha quedado patente, dándose una gran disparidad entre los presupuestos anunciados por la Junta y la realidad que se ha constatado sobre el terreno, como agentes forestales que acuden a apagar el incendio sin emisoras (con el peligro que esto conlleva para su integridad personal y para la coordinación del operativo), o que se trasladan en vehículos en malas condiciones y vigilantes que en pleno mes de julio, debido a la reducción de jornadas, aún no se han incorporado a sus puestos.
Frente a lo que tildan de “desidia y negligencia” de la administración, dicen que cabe resaltar el encomiable trabajo de bomberos, agentes forestales y otros profesionales de la lucha contra incendios, que siguen desarrollando su trabajo con la máxima profesionalidad a pesar de las condiciones desfavorables que afrontan y apoyan la lucha de las brigadas estatales de refuerzo (Brif) por sus derechos laborales y la manifestación de vecinos de este viernes en Quintana del Castillo.
La prevención, añaden, continúa desatendida y esto resulta especialmente grave en un marco de cambio climático en el que cada vez serán más frecuentes los episodios como el que estamos viviendo, con altas temperaturas y sequía. Además, en los grandes incendios, creen, sigue fallando la coordinación entre comunidad y Estado. “El momento más crítico del verano está por llegar por lo que urge analizar la situación, anticiparse y habilitar las partidas presupuestarias necesarias para evitar otro año de devastación de nuestros montes”, concluyen.
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