La vecina de Benavides de Órbigo, Julia Luezas Ruiz, spoló este pasado domingo cien velas. Nacida en La Rioja en 1925, su vida es un testimonio de fortaleza, trabajo y energía inagotable.
Julia fue la tercera de siete hermanos. A los 11 años, perdió a su padre, dejando a su madre al cuidado de una familia numerosa en tiempos difíciles, con una hermana menor de apenas un año y medio. Aquellos años coincidieron con el inicio de la Guerra Civil, y Julia, aún siendo una niña, comenzó a trabajar donde podía: en el campo, en una fábrica de calzado o donde hiciera falta.
El 31 de diciembre de 1954 se casó con Toribio, con quien formó una familia de cuatro hijos, a la que más tarde se fueron sumando 8 nietos y 4 biznietos. Desde siempre ha sido una mujer activa y comprometida, cualidades que la han acompañado toda la vida. Incluso a sus cien años, no puede estar quieta: si no está pintando, está leyendo, y si no, tejiendo o participando con entusiasmo en todos los talleres de la residencia Los Ángeles de Benavides de Órbigo, gestionada por Senior Servicios Integrales.
Julia ingresó en la residencia el 2 de enero de 2024 tras una fractura de cadera, pero hasta ese momento vivía sola de manera completamente autónoma, demostrando su admirable espíritu independiente.
"Su historia es un ejemplo de resiliencia y vitalidad que emociona e inspira a quienes la conocen", aseguran desde la propia residencia de Los Ángeles.
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