El Grupo Municipal de Unión del Pueblo Leonés en el Ayuntamiento de León exigió este miércoles al equipo de Gobierno que aclare las razones por las que ha desparecido la iluminación del Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación, como consecuencia de las obras de pavimentación de las calles Ancha y Ruiz de Salazar, así como las razones por las que no se ha vuelto a colocar en la calle Ancha la sandalia romana y qué sucedió con las que existían en la calle de Los Cubos.
Los leonesistas recordaron que a principios de febrero se iniciaron las obras, que se pausaron durante la Semana Santa, para la reforma integral del pavimento tanto de la calle Ruiz de Salazar, calle Ancha y plaza de Regla, en un proyecto de más de dos millones de euros conforme a la adjudicación de las obras efectuadas mediante convenio entre Somacyl y Ayuntamiento de León.
No obstante, una vez finalizada la nueva pavimentación de la calle Ruiz de Salazar y de la primera fase calle Ancha, UPL comprobó que “todo el pavimento circundante con la Diputación provincial no conserva los puntos de iluminación cuadrados y encastrados en la acera que había en el suelo”, lo que supone que, “por el momento no pueda tener una iluminación vertical como hasta ahora”, aunque “todavía se conserva en la fachada de la calle del Cid”.
“Mucho nos tememos que este olvido sea una auténtica chapuza que obligará al levantamiento del pavimento recién instalado no solo para los propios puntos de luz, sino para poder meter el cableado para los mismos, cuando lo razonable era hacer toda la obra al mismo tiempo, sin olvidar que el edificio, sede de la Diputación, es el destinatario de la iluminación nadiral que llevaba muchos años haciendo su función para resaltar el emblemático palacio”, apuntaron los leonesistas.
Por otra parte, pusieron de relieve que en marzo de 2007, coincidiendo con la inauguración de la Ruta Arqueológica Romana, se instalaron en la ciudad unas réplicas metálicas de las huellas de las cáligas, que eran las sandalias típicas de los legionarios romanos, que se han utilizado para marcar la dirección de los restos romanos de la ciudad en la ruta del León Romano.
Concretamente, esta señalética romana se encontraba al inicio de la calle Ancha, en el resto de la calle y en la plaza de Regla, pero “la primera de ellas ha desaparecido en el tramo ya pavimentado ha desaparecido”, al igual que lo hicieron las que existían en la calle de Los Cubos “cuando se pavimentó y peatonalizó”.