En cuanto a los requisitos es indispensable haber tenido algún empleo previo, tener al menos un familiar a cargo, que la renta de cada miembro de familia no supere los 483 euros al mes, llevar al menos un año en paro y seis sin cobrar ningún tipo de ayuda. Un perfil que, según el pacto firmado por los agentes sociales (CCOO, UGT, CEOE y Cepyme) cumplen en España entre 400.000 y 450.000 parados, diez veces más beneficiarios de los que inicialmente figuraban en las cuentas del Ejecutivo que dirige Mariano Rajoy.
Las personas que soliciten esta ayuda de 426 euros mensuales tendrán que seguir un programa de inserción laboral, en el que se elaborará un itinerario personalizado de acuerdo al perfil del desempleado, al que se le ofrecerá formación para que pueda incorporarse cuanto antes al mercado laboral.
Está previsto que el programa dure 15 meses, aunque tres meses antes de que finalice se evaluarán los efectos que ha tenido y su posible prórroga.
El Sepe dará una respuesta a la solicitud en un plazo de tres meses y la duración máxima de la ayuda se mantendrá en los seis meses, aunque las acciones de inserción podrán continuar con posterioridad a ese plazo, ya concluido el cobro de la misma. Por otra parte, el Gobierno pretende que la ayuda sea un estímulo a la contratación, ya que se puede compatibilizar con el cobro de un sueldo por actividad laboral.
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