Día histórico en la Universidad de León. El Claustro universitario ha aprobado este viernes el proyecto de Estatutos que viene a sustituir el texto vigente desde el año 2003 y que permite ajustar el marco normativo conforme a la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU).
Un texto que salió adelante por unanimidad, un resultado inédito en el seno de la institución académica, y que pone de manifiesto la capacidad de la comunidad universitaria para alcanzar “consensos amplios desde la pluralidad, así como la solidez de un proceso basado en el diálogo y el entendimiento”.
Así lo señaló la rectora Nuria González, que hizo hincapié en el alto grado de participación, el consenso y el rigor que han marcado un proceso que ha culminado en la aprobación de un nuevo marco de funcionamiento de la Universidad “qué refleja la madurez institucional para afrontar de manera unida los restos de futuro, quiénes somos como comunidad universitaria y cómo queremos avanzar”.
“No solo es importante el texto que aprobamos, sino la forma en la que lo hemos construido, basada en el respeto institucional y la voluntad de entendimiento, que no solo refuerza la legitimidad de los Estatutos, sino que ha permitido integrar posiciones diversas, garantizar derechos y ordenar el funcionamiento de la institución con una visión de futuro”, destacó la rectora.
La aprobación de los nuevos Estatutos supone adaptar la Universidad de León al nuevo marco de la LOSU, modernizando su organización y reforzando su autonomía y su forma de gobernarse. Además, incorporan principios de transparencia, eficiencia en la gestión y una mayor participación de toda la comunidad universitaria, alineando la Universidad con los retos actuales en docencia, investigación y transferencia de conocimiento.
La rectora quiso trasladar un agradecimiento expreso a todas las personas que han participado en la elaboración del texto, destacando el trabajo “riguroso, constante y comprometido” de la Comisión Claustral, así como del conjunto de miembros por sus aportaciones y sentido institucional a lo largo de todo el proceso.
De manera especial, reconoció la labor del presidente de la Comisión Claustral, Miguel Ángel Tesouro, por su impulso al diálogo y al consenso; de la secretaria general, Pilar Gutiérrez Santiago, por la coordinación del proceso; y de la delegada de la rectora para la Reforma Estatutaria y Coordinación Normativa, Marta González Aparicio, por el trabajo desarrollado, así como el asesoramiento jurídico del letrado, Álvaro Pacho, y del asesor legal, Casimiro González.
Con la aprobación del nuevo marco normativo, la Universidad “inicia una nueva etapa” marcada por una clara vocación de servicio, tal y cómo destacó la rectora, que concluyó la sesión apelando a seguir trabajando desde la convicción de “una Universidad unida, comprometida y consciente de su responsabilidad con la sociedad”.
Con este paso, la institución refuerza su base normativa y avanza con una hoja de ruta clara, asentada en el consenso y en una concepción de la Universidad basada en la participación, la responsabilidad institucional y el compromiso con la sociedad “hacia un futuro que ilusiona”.