Tras las tareas de inspección llevada a cabo en el interior del establecimiento por especialistas del CNP en desactivación de explosivos, se comprobó que no había ningún artefacto, por lo que se procedió a retirar los controles de seguridad con los que varias patrullas acordonaron la zona.
El gerente del negocio, José Antonio Delgado, comentó su sorpresa al recibir el aviso de la Comisaría de Policía y atribuye a "un cachondeo" la amenaza de bomba, "ya que yo no hecho nada a nadie".
Aunque el establecimiento se encuentra a escasos metros del complejo hospitalario de León, la amenaza y el dispositivo de seguridad no afectó en ningún momento a la actividad sanitaria.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.