Una escuela en el bosque: "No hay mayor dignidad que ofrecer trabajo"

La Escuela Taller de Medio Ambiente, en San Cayetano, forma cada año a 16 alumnos en dos especialidades y dirigidos a personas que sufren algún tipo de exclusión social o laboral

Fulgencio Fernández
09/07/2023
 Actualizado a 09/07/2023
Una alumna en plena faena en los terrenos del centro San Cayetano. | REPORTAJE GRÁFICO DE MAURICIO PEÑA
Una alumna en plena faena en los terrenos del centro San Cayetano. | REPORTAJE GRÁFICO DE MAURICIO PEÑA
Uno de los profesores de la Escuela Taller de Medio Ambiente se sienta en un banco que los propios alumnos han construido e instalado en mitad del bosque que rodea al Centro San Cayetano, en la parte alta, sobre la que fue casa del guarda ycerca del espacio dedicado a las colmenas. "Conozco pocos placeres mayores que sentarse aquí y disfrutar; de un lado de una paz que se siente, como si fuera un rincón elegido; también de los sonidos de la naturaleza, que andan por aquí todo tipo de vecinos, de zorros a corzos, liebres... y, sobre todo, llenarte de los olores de un lugar plagado de vida vegetal en el corazón de unbosque privilegiado a dos minutos de la ciudad".

La Escuela Taller de Medio Ambiente, en el privilegiado entorno del bosque rodea San Cayetano, lleva funcionando desde 1998 con un índice de integración laboral superior al 70% No exagera lo más mínimo. En el corazón del bosque que rodea San Cayetano, histórico centro dependiente de la Diputación provincial de León ‘vive’ desde hace 35 años un centro realmente singular y ejemplar:la Escuela Taller de Medio Ambiente. En la que cada año 16 alumnos (8 en cada una de las especialidades que imparte) encuentran un trabajo, se forman a lo largo de un curso de un año de duración y, sobre todo, encuentran después una salida laboral pues la principal función de esta ‘escuela’ es la reinserción laboral de personas pertenecientes a diversos colectivos en riesgo de exclusión laboral: mujeres mayores de 50 años; trabajadores en paro de larga duración o en exclusión social, incluso otros que intentan recuperarse de un divorcio traumático...

"Tanto el curso, como el destino de lo que aquí se produce tiene una finalidad social muy clara", explican los responsables de esta iniciativa que nació a finales de los años 80 (1988) con unos resultados realmente positivos. "Es importante recordar los años de funcionamiento pues, al margen de la experiencia acumulada, se nota mucho en el material del que disponen los alumnos, que va aumentando año tras año y así tienen, por ejemplo, cada uno su motosierra, desbrozadora u otras herramientas, la dotación de los viveros... Estamos muy bien dotados de material y eso es muy importante".

Algo que se nota al recorrer ‘el bosque escuela’, las numerosas infraestructuras que los propios alumnos han ido realizando; puentes, vallas, cuidados caminos...
- ¿De quién depende?- Los cursos los convoca la Junta de Castilla y León a través de su servicio público de empleo (Ecyl) y la Diputación es lo que se llama la Entidad promotora.- ¿Qué titulación se les da a los alumnos?- Se llama Certificado de Profesionalidad, se les entrega al final de cada curso, en Diputación generalmente, y lo mejor que se puede decir de él es que tiene un elevado nivel de incorporación al mundo laboral, algo que es fundamental en unos alumnos de estas características, pues la mayor dignidad que se le puede ofrecer a gente que viene en paro y con otros riesgos añadidos es precisamente un trabajo. - ¿Y lo encuentran? Algunos trabajan en empresas relacionadas con sus estudios, otros montan su propio negocio o se reincorporan al mundo laboral después de un año trabajando y cobrando- Sí, la gran mayoría, más del 70%. Algunos entran en empresas relacionadas con aquello en lo que se han formado; otros montan su propia empresa, por ejemplo en el sector de la apicultura, donde se les enseña desde el minuto cero y también los hay que empiezan en otro trabajo ajeno a lo que han estudiado pero que en este año que han estado en la Escuela han recuperado la estima, las ganas de trabajar... no olvidemos que en este curso se cobra un sueldo. También inciden los responsables y profesores de la ETMA en que "el buen ambiente que se suele crear propicia después una especie de red de colaboración; empresas con las que colaboramos que buscan aquí a sus trabajadores o ex alumnos que crean su empresa, como un conocido vivero del Torío, que siempre coge alumnos de la Escuela cuando necesita trabajadores".Dos especialidadesLos cursos del Ecyl en la Escuela Taller ubicada en San Cayetano ofrecen dos modalidades, con 8 alumnos cada uno de ellos: uno es Trabajos Forestales y el otro de Apicultura y Auxiliar de Viveros y Jardines. - ¿Qué hacen los de Trabajos forestales?- Un poco de todo. Plantaciones de árboles, podas, podas en altura, entresacas, desbroces... - ¿Los de apicultura?- Desde el minuto cero, no hace falta que tengan ninguna experiencia previa. Recorren en el año todo el proceso, hasta la producción de la miel, siempre con criterios ecológicos y sostenibles, como en todos los apartados de esta Escuela.- ¿Qué hacen con la miel?- Donarla. Aquí todo lo que se hace o se produce tiene una finalidad solidaria, nunca comercial: la miel se ha a centros de beneficencia; los de jardines colaboran con centros como Santa Luisa, Alfaem, Cosamai, Aspace... siempre solidarios.- ¿Les llevan plantas ornamentales?- No solo. Por supuesto que los hay de plantas ornamentales, también horticultura, pero también con usos terapéuticos o productos como cremas hechas con la flor de caléndula.- ¿Se hace investigación?- Investigación igual suena algo rimbombante, pero sí hacemos mucho ensayo/error; buscar, incidir en lo que funciona, descartar aquello que no salió bien... creo que cada año hay algún hallazgo interesante tanto en productos como en cultivos. Uno de nuestros exalumnos puso una plantación de frambuesas y le ha ido bien

Y es que el curso tiene una doble vertiente, teórica y práctica, con clases al uso y una intensa jornada diaria, de 8 de la mañana a las 3 de la tarde, al que acuden los 16 alumnos desde la capital o diversos puntos de la provincia, que de todo entre los más de 800 alumnos que ya han pasado por esta veterana Escuela Taller.

Uno de estos alumnos, de la última promoción (la del 22) es Beni Martín, de Lavandera, que acudía cada día a clase recorriendo los 80 kilómetros que debía hacer. "Iba feliz, fue una experiencia increíble, por lo que aprendías, el lugar, los profesores, que le ponen mucha pasión, y el buen rollo que había entre los alumnos. Yo sigo en contacto con todos los de mi ‘rama’, apicultura y viveros y jardines".

- ¿Yhas puesto en marcha lo aprendido?
- Ahí tuve una pequeña decepción. Con mi hija Haya montamos con toda la ilusión una colmena para probar y todo marchaba fenomenal, lo aprendido funcionaba, y tan buena miel debimos producir que al oso le encantó, la comió toda.

- Bueno, míralo como que tuvo una finalidad social.

- Visto así... Habrá que insistir.
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