Según han informado fuentes policiales, el joven, de veintidós años, causó daños en la cabina por importe de más de mil euros y fue identificado gracias a las grabaciones de seguridad del propio elevador en las que se veía como causaba los desperfectos en el panel del ascensor y en la pantalla de los timbres de plantas, informa ABC.es.
La indumentaria del autor permitió determinar que se trataba de un repartidor de comida a domicilio que en las dos ocasiones que sirvió comida e una de las viviendas quedó descontento con el trato y la propina recibida por uno de los vecinos.
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