Las cubiertas de la vivienda y una cuadra anexa quedaron totalmente calcinadas por las llamas que surgieron sobre las 7 de la madrugada. Los Bomberos de León, que fueron avisados por el servicio de Emergencias de Castilla y León 1-1-2 no llegaron hasta aproximadamente las 10 de la mañana con dos equipos de extinción y dos camiones. Fue entonces cuando todos los efectivos se coordinaron para sofocar el incendio.
A parte de los daños materiales, no hubo que lamentar daños personales dado que en ese momento la vivienda se encontraba desahabitada.