En la ruta guiada se pudieron catalogar cerca de un centenar de especies de las más de trescientas reconocidas, que más tarde fueron expuestas en el centro de actos. «Las zonas más ricas de setas se dan donde el bosque está compuesto de pino y roble e incluso encinas y con diferente tipo de suelo y vegetación, suelo calizo con suelo ácido. Para localizar un sitio así podemos hablar de la localidad de Grandoso, que es una joya micológica muy poco conocida. También hay otras como La Mata de la Riva y La Vecilla, que cuentan con una de las joyas micológicas como es el Boletus Edulis», explicó José Antonio Román.
En la clausura, la organización mostró su agradecimiento a esta participación, que posibilitó que se recogieran un buen número de ejemplares de numerosas especies. De no haber sido por este guía no hubiera habido tanta variedad, aseguraron.
Además, en esta edición también se celebró el esperado III concurso de Micofotología o concurso de cestas micológicas.
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