Esta y su equipo de gobierno justifican la modificación alegando que «para resolver los problemas originales del cementerio sin que exista la posibilidad de generar conflictos con los propietarios de los panteones se pensó en drenarlo creando puntos bajos en los pasillos transversales pero esta solución es más costosa ya que hay que demoler la totalidad de los pasillos entre panteones y ejecutar un gran número de sumideros», cuentan.
Con ello justifican que hayan optado finalmente por «una solución que, resolviendo los dos grandes problemas del cementerio que son los pavimentos y el drenaje, genere el mínimo problemas los propietarios de los panteones». En cada pasillo transversal implantarán un tramo decanaleta conrejilla quese conectaen unextremocon el colector generallongitudinalque se proyecta por el eje del cementerio», detallan desde la UPL de Santa María.
De igual modo, la situación del cementerio «exige demoler la totalidad de los pasillos transversales, así como realizar una ligera excavación para la formación de pendientes y regularización». «En los pasillo longitudinales estrechos se opta por no demoler y colocar un nuevo pavimento de débil espesor sobre el existente formando a su vez puntos altos de muy escasa entidad y repartiendoa dos aguas hacia los pasillos transversales contiguos», cuentan.
Todo ello se completará con otras medidas como la demolición de los bordillos existentes en el pasillo central y parte de este, algo que tampoco se contemplaba en el proyecto inicial. En un primer momento, el Ayuntamiento incluyó las obras del cementerio en el plan de infraestructuras y redes de la Diputación de León por un importe de 36.000 euros, cantidad a la que ahora hay que sumar estos 26.000. «Es necesario hacerlo así para dañar lo menos posible los panteones», expresó Alicia Gallego, que además sufragará el gasto «con la venta de fincas del polígono».
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