Antonio José Molina de la Torre, del Grupo de Investigación en Interacción Gen-Ambiente-Salud (Giigas) de la Universidad de León (ULE), lidera un proyecto innovador financiado por el Instituto de Salud Carlos III, que trabaja para mejorar la detección precoz del cáncer colorrectal mediante inteligencia artificial (IA). Esta iniciativa cuenta con la participación de otros investigadores de Giigas y de centros como el de Supercomputación de Castilla y León (Scayle), ubicado en el Campus de Vegazana, institutos de investigación biomédica como Fisabio (Valencia) y el Idibaps-Clinic (Barcelona), y también profesionales de la sanidad de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Este ambicioso proyecto de investigación coordinado por la ULE pretende mejorar la detección precoz del cáncer colorrectal, que es el tumor más diagnosticado en España y el segundo que mayor mortalidad causa, solo por detrás del cáncer de pulmón. La supervivencia de los pacientes con esta enfermedad depende en parte del momento en el que se detecta y es mayor cuanto más pronto se diagnostique.
Por ese motivo, en España se realizan desde 2014 los programas de cribado poblacional mediante sangre oculta en heces, dirigidos a personas sanas de entre 50 y 74 años. Aunque han demostrado gran efectividad, con la detección en torno al 80% de los casos de cáncer colorrectal, presentan limitaciones como falsos positivos y negativos, así como la baja participación, entre el 30% y 80% de la población elegible, y la realización innecesaria de pruebas invasivas como la colonoscopia en los casos de resultados positivos falsos.
Cribados personalizados
Antonio José Molina explica que resulta necesario "personalizar dichos programas para mejorar su eficacia y la participación de la población". Para ello, se plantea el desarrollo de modelos de IA basados en el "análisis combinado de información genética y moléculas presentes en una muestra de sangre, junto con estilos de vida y características clínicas que permitan predecir el riesgo individual de desarrollar la enfermedad".
El objetivo es avanzar hacia una estrategia de cribado personalizado, que permita establecer los pasos a seguir en cada persona según su nivel de riesgo. Este enfoque facilitará la detección temprana del cáncer, adelantando el inicio del cribado en quienes tienen más riesgo y reduciendo intervenciones invasivas innecesarias.
El proyecto también contempla una fase piloto en el ámbito de la Atención Primaria, implementada por médicos de Semergen, con el objetivo de validar la aplicabilidad del sistema de predicción en la práctica clínica real. Además, incluirá la evaluación de las percepciones de pacientes y profesionales sanitarios antes, durante y después del estudio, mejorando la integración de la inteligencia artificial en el sistema sanitario.
"Sólido componente social"
El proyecto "incorpora un sólido componente social orientado a garantizar que los avances científicos respondan a las necesidades reales de la población", según Antonio José Molina. La colaboración con Cruz Roja y la Asociación Española Contra el Cáncer fomentará la participación ciudadana en distintas fases del estudio, así como en la evaluación de resultados.
También se desarrollarán acciones de divulgación para explicar cómo estas tecnologías pueden mejorar la prevención del cáncer colorrectal, el diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad. Todo ello sin dejar de lado sus limitaciones y la necesidad de un uso "ético, seguro y responsable".
Con esta iniciativa, la Universidad de León refuerza su compromiso con la investigación de excelencia y la transferencia de conocimiento al servicio de la sociedad, contribuyendo a mejorar la salud pública, la prevención y la calidad de vida de las personas.